sábado, 13 de diciembre de 2014

Boda Bengalí

Con motivo de la boda de una compañera de trabajo he tenido el privilegio de ser invitado a una ceremonia típica Bengalí y de aprender algunos detalles de la mejor manera que conozco: a base de agotar la paciencia de los asistentes con preguntas que, en realidad, estaban encantados de responder con todo lujo de detalles orgullosos de su celebración.
 
Novia Hindú esperando a que empiece la ceremonia religiosa
Partiendo de que no hay ninguna boda Hindú barata, no hay tampoco un límite superior.
 
Es un acto social que sucede una vez en la vida (aquí, si) que une a dos familias en un equilibrio de afecto e interés y cada familia quiere para sus hijos la boda más espectacular que se puedan permitir 
 
En este caso la boda duraba tres días, de Viernes a Domingo.
 
El primero, la ceremonia religiosa, es organizado por la familia de la novia y se prolonga tanto que el segundo día es en realidad inhábil. El tercer día es la Recepción, que es organizada por la familia del novio.
 
Cada familia organiza la celebración que le corresponde en su localidad de residencia, por lo que la tarde del segundo día es muchas veces usada para que los invitados junto a los ya recién casados se desplacen, a veces cientos de kilómetros, hasta el lugar donde la familia del novio haya montado la recepción.
 
La recepción es una fiesta sin tapujos que consiste en dar de comer y beber (generalmente nada de alcohol, al menos oficialmente) al mayor número de personas posibles como si no hubiera un mañana.
Cena exterior pre-boda mientras la novia espera bajo los flashes y focos
 
Lo ideal es hacer partícipe a todo el pueblo del feliz acontecimiento y para ello muchas veces se montan carpas (Pandals) de bambú y tela que albergan el catering y mesas con sillas para un regimiento por las que va pasando gente sin parar.
 
El rincón del pollo tandori, muy visitado
 
La ceremonia, el primer día, es más tranquila. En este caso la familia alquilo una casa en Calcuta a una empresa que se dedica a organizar bodas y pone la casa, la decoración, el catering, el Brahman que oficia la ceremonia y cualquier cosa que la familia pida.

La hora de la ceremonia la decide el Brahman y, mientras tanto, la novia y el novio esperan en habitaciones separadas pero a la vista de todos y por las que van pasando todos los
invitados a saludar, ofrecer regalos y felicitar a la pareja.
 
El Brahman con los preparativos
 
Durante este tiempo tuve la oportunidad de hablar con la novia, que mostraba una mezcla de nervios y cansancio después de horas de píe posando y recibiendo felicitaciones, a parte de todas las horas previas de preparativos, maquillaje y, sobre todo, los tatuajes de Henna que recorrían manos y brazos y que, según se quejaba, la habían mantenido durante horas con los brazos en alto mientras que realizaban el trabajo y se secaba.
 
Me explicó el significado de algunas de las pulseras que llevaba, concretamente de dos en cada brazo, que indicaban que era una mujer casada (aunque la ceremonia aun no había comenzado).
 
Su hermana, ya casada, me mostraba una pulsera distinta, también signo del matrimonio, y me contaba que la gracia es que no puede sacársela sin cortarla.
 
También aprendí que no hay boda que se precie sin pescado, y por supuesto aquí lo había.

Hasta la hora que empieza la ceremonia, en este caso poco antes de las diez de la noche, los invitados que han cumplido con la visita a los novios charlan en el porche o comienzan a darle salida a la comida que espera en el patio de la casa ante la insistencia de los anfitriones.

Es lo bueno que tiene casarse en Diciembre con 20 grados centígrados y con cero probabilidad de lluvia, que facilita las cosas.

Para entonces el Brahman ya está haciendo los preparativos en la zona donde se desarrollará la ceremonia. Cuando él decida, y generalmente no antes de que la novia haya recibido dos millones de fotos, los novios abandonaran sus respectivas habitaciones y se encontrarán ante él.
Y por supuesto..no pude resistirme

La ceremonia religiosa puede durar horas y concluye cuando el Brahman dibuja la tercera línea en la frente de los novios que, a partir de entonces, ya son marido y mujer "pa sieeempre".
 
Y si, la novia iba monísima como en todas las bodas.
 
Namaste!



viernes, 12 de diciembre de 2014

Atlético de Kolkata

Desde Octubre y durante tres meses se disputa la primera Indian Super League (ISL) de futbol.
 
Se enfrentan ocho equipos que representan ciudades y que han sido creados exclusivamente para la ocasión. Los propietarios de las franquicias son estrellas de Bollywood o famosos jugadores de cricket y, para darle más caché, han traído jugadores de fama mundial (uno por equipo) que ya estaban con un pie o dos en el retiro, como Anelka o Del Piero, a golpe de talonario.
 
Se ha montado en plan espectáculo, y les funciona. Hicieron una gala inicial tipo Oscars retrasmitida por televisión para presentar las franquicias de cada ciudad y calentar el ambiente, se retransmiten todos los partidos por dos cadenas, una en Hindi y otra en Inglés, más otra cadena que lo hace en alta definición. La cobertura incluye entrevistas y análisis que se extienden más de dos horas desde que acaba el partido, amén de que pongas cuando pongas la televisión tienes repeticiones o resúmenes de los partidos.
 
El bombardeo constante en los medios, como en Europa, se refleja en que el futbol se convierte en un tema de conversación recurrente en cualquier reunión.
 
Jugadores del Atlético de Kolkata enfadados en un anuncio
Vallas publicitarias por todos lados mostrando jugadores con caras serias y desafiantes, camisetas de los equipos por la calle, anuncios en televisión con ambientación épica, animadores y música durante los partidos en los momentos claves, fuegos artificiales dentro del estadio al comienzo, final y cada vez que un equipo marca un gol y, sobre todo, sesenta mil indios (y algún español, para que negarlo) en el estadio a las cuatro y media de la tarde de un miércoles laborable.
 
El nombre del equipo de Calcuta es el Atlético de Kolkata así, literalmente y sin traducir, "Atlético de" y la razón es que el Atlético de Madrid colabora en su desarrollo y de ahí que sea el equipo con más españoles: siete.
 
Al más puro estilo NBA, sus propietarios pagaron alrededor de 2,25 millones de euros para conseguir que Calcuta, la ciudad con más tradición futbolística de India, tuviera plaza para su franquicia en la primera ISL.
 
Con estos antecedentes, y teniendo el estadio a tiro de piedra ¿Cómo desperdiciar la oportunidad irrepetible de ver un partido de la primera edición  super liga india y poder decir con orgullo: "¡yo estuve allí!" (Añádase que la entrada era gratis).
 
Pues ahí estuvimos unos una tarde de Diciembre a más de 20 grados para ver un eléctrico Atlético de Kolkata Vs Goa por un puesto en las semifinales.

Estadio de Salt Lake, según Wikipedia, capacidad para 135.000 asistentes (todos sentados)

Panorámica del estadio y los persistentes restos de humo

 
 
Lecciones aprendidas:
1.- El comportamiento en el estadio era bastante más tranquilo e infinitamente más silencioso, de lo que me esperaba y,
2.- No es buena idea quemar fuegos artificiales en un estadio ni de manera controlada. En las fotos se puede ver que la capa de humo no se fue en todo el partido por mucho que respirásemos fuerte los asistentes, dotando de un color impropio a las secreciones nasales durante un par de días.
 
Por si a alguien le interesa, el partido acabo 1-1 y los muchachos se divirtieron, que es lo importante.
 
Ya en casa me enteré de ambos se habían clasificado para semifinales, así que tendremos futbol en Calcuta por unos días más.
 
Namaste!
 

martes, 9 de diciembre de 2014

Caravana de mujeres

Lo bueno que tiene Calcuta es que cuando sales a la calle igual te encuentras un entierro que una procesión, eso si, sin necesidad de molestar a nadie pidiendo permisos para cortar el tráfico.
 
La gente se echa a la calle a celebrar "lo suyo" cuando le surge, y el resto se aparta o se traga el correspondiente atasco sin quejarse.
 
En la foto, una procesión de mujeres un Martes cualquiera a media mañana:


Mi acompañante local no me supo explicar qué es lo que celebraban siguiendo a píe a un camión cargado de altavoces con música "espiritual" a, cómo no, un volumen considerable mientras sostenían un recipiente sobre su cabeza.
 
Cerrando la procesión iba un señor muy sabio, y hago esta afirmación a tenor de la túnica blanca inmaculada que vestía, la diferencia de masa corporal con las señoras indudablemente ganada a base de meditación y, sobre todo, de que iba como un pachá en su carreta de flores tirada por dos caballos mientras el resto iba andando:



Es lo que tiene ser Gurú en la India, que tienes un Gurumovil.

Y si no, haber estudiado.

Namaste!

sábado, 6 de diciembre de 2014

Malabarismos

En un restaurante chino del centro de Calcuta encontré el inodoro de la foto.

En realidad no es un modelo raro aquí, pero me llama la atención como el fabricante intenta contentar al usuario tradicional y al moderno a la vez ofreciendo, en un solo producto, la posición "taza turca" (versión aérea / funambulista) y la posición "sentado".
 
Antes de juzgar mi afición a fotografiar sanitarios en tugurios públicos indios, lo que realmente me llevo a hacer la foto fue la imagen mental del señor apurado trepando al inodoro a saltitos, pantalones ya amontonados en los tobillos, para ponerse de pie sobre la taza antes de agacharse hasta lograr la posición "gorrión" y lo complicado que debe ser luchar ahí arriba por mantenerse agazapado haciendo fuerza con las palmas de las manos contra las paredes laterales en un arriesgado equilibrio inestable.
 
Igual no se usa exactamente así, pero me pareció feo quedarme a esperar.
 
Bueno, en realidad era solo una excusa para poner una foto de un wáter, que hacia mucho que no ponía ninguna.
 
Namaste!

domingo, 30 de noviembre de 2014

Luz y Color

Cuando se celebra algo se trata de que todo el mundo se entere de que estás de fiesta.
 
Si se trata de poner música toda la noche, hay que asegurarse de que los cristales vibren al menos hasta en el quinto piso en cualquier punto del barrio.
 
Si hay que tirar petardos debe hacerse en tal cantidad que los aparatos que miden la ya de por si elevada contaminación en el aire, lleguen a registrar picos en esos días.
 
No hay lanzamiento de polvos de colores que se precie si no acaba con varios intoxicados en el hospital.

y por supuesto, cuando se trata de decorar con luz...

Siempre he pensado que es sorprendente la ilimitada cantidad de electricidad que pueden suministrar las compañías eléctricas de esta ciudad.
 
En cuanto al pago no hay problema. Las facturas en muchos casos también son típicamente indias, generalmente estimadas a bulto en caso de pagar por adelantado, con meses duplicados si se paga a mes vencido o directamente con la cantidad a pagar escrita a boleo e impresa en un documento con formato de factura pero sin lecturas de contador ni fechas ni nada de nada aunque, eso si, siempre con la leyenda: "no se aceptará ninguna reclamación si no se abona antes el importe". Se han encontrado momias con el papelito de la reclamación en la mano aún sin respuesta.
 
Bueno, también me sorprende que no haya más incendios teniendo en cuenta el estado de las instalaciones y como se usan.
 
La foto es de está semana y no sé si la sutil iluminación se debe al Diwali (que fue hace un mes), a la Navidad (que será dentro de un mes) o a una boda (estamos en temporada de bodas, lo dice el anuncio de Kellog Special-K de la tele en el que la protagonista-novia tiene que adelgazar para meterse en el sari nupcial ¿?). En cualquier caso es común encontrar continuamente este tipo de decoraciones por la ciudad.
 
Igual que hay algún inadaptado al que la música 24 horas le llega a resultar pelín cargante para los nervios, dudo mucho que todos los vecinos del bloque en cuestión y aledaños damnificados disfruten por igual de la luz y del color de tan exquisita decoración y respeto por la convivencia.
 
También el detalle de que las lucecitas invadan la puerta debería ser revisado por el instalador, porque daba cosa ver al señor de la foto mirando con envidia hacia el exterior la oscuridad de noche.
 
Y ya puestos, si por lo menos fueran de esas violetas ("pssss..¡chas!"), librarían de mosquitos al barrio y alrededores.
 
Namaste! 

sábado, 8 de noviembre de 2014

Un pueblo grande

En Calcuta proliferan las áreas comerciales, los centros de negocios con modernos edificios de oficinas en los nuevos desarrollos urbanísticos y las crecientes infraestructuras, como las nuevas líneas de metro en construcción, que intentan tirar de la ciudad en una carrera en la que, pese a todo, se va quedando descolgada de las principales metrópolis indias.
 
La razón para este descuelgue es, dicho por los propios locales, las dificu£tad€$ administrativa$ que tienen las (grandes) empresas para asentarse aquí, dejando a Calcuta pobre en desarrollo  industrial.
 
Caso muy sonado fue el de Tata, el gigante indio que igual te hace un camión que un tostador.
 
En 2006 Tata llegó a un  acuerdo (ya podéis imaginaro$ de que tipo) con el gobierno estatal para producir en West Bengal su nuevo modelo económico que esperaba fuera un superventas, el Tata Nano.
 
Aquí hago un inciso para decir que, pese a mi maldad, Tata es famosa por no dar sobornos a nadie. Aunque puede que esa política comenzase justo como consecuencia del fiasco que os estoy contando.
 
Retomando y por hacer la historia corta, el acuerdo debió ser tan jugoso que los políticos perdieron el juicio pelándosela las formas.
 
Así, para darle el terreno necesario al inversor, el gobierno local no dudo en expropiar de un plumazo las tierras a los campesinos basándose en una ley que lo permite en caso de necesidad publica, pero resulta que Tata es una compañía privada y la cosa quedo, cuando menos, un pelín  "rara".
 
Además, las casas que el gobierno había prometido a los expropiados nunca llegaban, lo que  demuestra que es más fácil cog€r que soltar.
 
La oposición, que se ve que no había pillado nada del "acu€rdo", vio un filón y arengó a los granjeros a liarla.
 
Y la liaron. Las revueltas llegaron a tal nivel que, cuando la factoría estaba a punto de ser inaugurada en 2008, los propietarios de Tata ya hartos de peleas decidieron parar y llevarse el proyecto a Gujarat, probablemente el estado industrialmente más avanzado de India gracias a la gestión del que era su primer ministro, N. Modi.
 
Tales son las expectativas creadas que en 2014 Modi ha sido elegido por mayoría primer ministro de India, tratando de extender "el efecto Gujarat" (ideal de corrupción cero en la administración) a todo el país.
 
La consecuencia es que una vez más, todos quedaron contentos: los políticos se llevaron lo suyo, los agricultores recuperaron sus campos, Gujarat se consolidó como potencia industrial y los Tata...bueno, la familia Tata se ahorró años y años de problema$ con los sucesivos gobiernos locales de haberse quedado en West Bengal.

Los lugareños, apoyados por los políticos, prefirieron volver a la agricultura que trabajar en la fabrica de Tata como les habían ofrecido. Significativo por ambas partes.

No sé si tendrá algo que ver con lo anterior, pero en cuanto te sales de las calles principales, Calcuta es un pueblo.


La vida bajo el "flyover" (Cossipore, Norte de Calcuta)


Secado de bosta en una calle de Calcuta para su uso como combustible casero (Cossipore, Norte de Calcuta)
Namaste!

jueves, 23 de octubre de 2014

Shubho Deepavali 2014

O lo que es lo mismo: ¡Feliz Diwali 2014!
 
Hoy 23 de Octubre de 2014 se celebra el Diwali en India, festividad de Lakshmi, señora del Dios Vishnu, que otorga prosperidad y riqueza y que es especialmente apreciada por los comerciantes.

En resumen, la fiesta de la Luz. Por completar el catálogo turístico añadiré que la del Color, el Holi, es allá por Marzo. Luz y color...¿qué más se puede pedir?
 
Como ya conté algún año anterior, es el equivalente a nuestra Navidad y el aluvión publicitario para que se hagan regalos es impresionante. La mayoría de los anuncios son de joyerías, por cierto.
 
Si algo caracteriza a la celebración es la ingente cantidad de pólvora que se quema estos días. No he visto nada comparable. Los petardazos comienzan dos o tres días antes y se van intensificando hasta convertirse en algo continuo durante las 24 horas del Diwali.
 
Las familias se reúnen durante varios días. La celebración pagana se suele hacer el día antes, cuando las familias se juntan, beben y juegan a las cartas. La parte más religiosa, donde el alcohol está permitido pero no es tan usual, se celebra con una cena el mismo día del Diwali.
 
Diwali 2012, Jodhpur
La celebración es más típica del estado de Rajasthan, al Este de la India, pero aquí en West Bengal (Oeste) la gente se apunta a un bombardeo, nunca mejor dicho, cuando de celebrar se trata.
 
Y ese sentimiento de raíces se nota. La gente con orígenes en Rajasthan que vive en Calcuta me cuenta como hacen la celebración y como la sienten mientras mis compañeros de oficina, más locales, me avisan de que se van a comprar "petardos a lo bestia" (ojo a la frase literal que lleva condena mínima de cinco años y un día) para empezar a tirarlos varios días antes. Como si hubiera poco ruido de por si.
 
Y desde el punto de vista personal, el Diwali, como en Rajasthan, en ningún lado. Puede que sea porque allí pasé los dos primeros (el primero en 2011 llevando apenas un mes de estancia en India), pero la verdad es que guardo muy buenos recuerdos de ambos.

Por eso, como cada año, pongo en la entrada sobre el Diwali la misma foto de la señora y las velas en Jodhpur.
 

Siendo Calcuta en muchos aspectos un pueblo, no es lo mismo. O puede que yo no sea capaz de verlo igual. Probablemente le haya cogido manía al ver el año pasado lo que la ciudad le hacia a la celebración que yo conocía.
 
Y es que es lógico que con tanta gente, 15 millones solo en el área metropolitana, la cosa se desmadre.
 
Hasta los periódicos advierten de como se disparan los niveles de sustancias tóxicas en el aire durante la celebración debido a la quema de petardos y fuegos artificiales. La noticia no tiene desperdicio por el interés de la misma, transcendencia y el efecto que su publicación causa en la población. Ninguno.
 
 


Habrá quien encienda petardos en ristra usando el periódico como antorcha.

Pero antes de quemarlo conviene echarle una ojeada a la noticia:

El periodista denuncia a los fabricantes de petardos falsos ("D" por "duplicate", en contraposición con "original"), que utilizan muchos más agentes tóxicos y "esparcen veneno por el aire de Calcuta".

También advierte de que los artificios traídos del extranjero ilegalmente suman al efecto venenoso el hecho de que puedan explotar espontáneamente, según ha dicho un oficial de los bomberos que de pólvora sabe.

Para apoyar esta información, el pictograma que acompaña al artículo muestra los efectos del Diwali en el aire que respiramos, denunciando niveles de SO2 y NO2 1,5 y 2 veces, respectivamente, por encima del estandar de seguridad.

Lamentablemente el autor no ha tenido el detalle de preguntar a su fuente cuáles son los niveles de esos mismos tóxicos el resto del año. Igual se llevaba una sorpresa y Calcuta no es la ciudad idílica que él cree.

Añadir que aunque en la caja de "petardos copia" ponga que son sin ruido, "los petardos hacen en realidad mucho ruido" (añadió Ghosh).



La venta se concentra en determinadas zonas, donde hay kilómetros y kilómetros de calles cubiertos por puestos que venden toda clase de artilugios explosivos. Sin ponernos tiquismiquis con la seguridad y esas chorradas, no parece que fuera una misión imposible al menos echar un ojo y ver qué están vendiendo, si hubiera algún interés.
 
Petardos en top manta (con colchón y cama incluido)
En lugar de eso se pasa la responsabilidad al ciudadano a través de artículos que le advierten de los peligros de la celebración y de lo egoísta que es su comportamiento. Ahora ya, el problema es suyo por comprar productos ilegales.

Vale, ya tenemos a la gente usando solo petardos legales, y ahora ¿cómo reducimos el ruido para que la celebración no altere la paz de este oasis de silencio que es Calcuta?

"Sencillo", debió pensar el concejal de turno,  "chico, ¡escribe esto que rige en Suiza!: se prohíbe tirar petardos que superen los 90dB a 5 metros!...a ver, léemelo otra vez...bien, bien...4 metros son pocos y 6 muchos...5 es un número redondo y además tiene rima...aprobado".

Nada de esto detiene la producción en las fabricas ilegales, ni impide que se importen explosivos sin control, ni que se vendan petardos que excedan los limites de ruido, pero son el argumento perfecto para decir "lo estamos intentando, pero los cambios son lentos y la gente no colabora" como he oído en otros muchos casos similares.

La gente disfruta de su fiesta y su ruido sin preocupaciones, los importadores ilegales, comerciantes y fabricantes "D" sacan su beneficio para todo el año, y algo le caerá también a quien tiene que redactar y velar por el cumplimiento de la ley por hacer la vista gorda ante fabricantes, importadores, vendedores y usuarios que no cumplen las estrictas y perfectamente redactadas normas.

Todo el mundo contento.

Namaste!

viernes, 17 de octubre de 2014

Los cajeros seguros


Alguna vez he hablado de la cantidad de vigilantes de seguridad que hay por aquí, seguramente incluso más que taxis, si eso fuera posible.
 
Uno poco a poco se acostumbra a ellos y deja de verlos, pero siguen estando ahí.
 
Por ejemplo, en prácticamente todos los cajeros automáticos hay un vigilante. Aquí los cajeros están dentro de pequeños habitáculos, y no en la en plena calle, cosa mucho más lógica y respetuosa con el cliente si lo pensamos.
 
En general el puesto de trabajo no es malo, porque el recinto cuenta con aire acondicionado y ya se encarga el profesional de hacerse con una silla en la que pasar las interminables horas de su jornada.
 
Al principio da cosa sacar dinero con un vigilante de seguridad al lado durmiendo desnucado en una silla de terraza, pero con el tiempo te acostumbras.
 
Vigilante de seguridad al fresco
Como aquí donde hay un hueco colocan un vigilante, las empresas de seguridad enseguida tienen un cerro de trabajadores en plantilla.

También ayuda que la cualificación requerida al personal es nula y el sueldo aún menor. La profesionalidad y el nivel de exigencia mantienen el mismo nivel ínfimo.
 
Todo lo anterior junto hace que, a mi entender occidental, la empresa de seguridad sea lo más parecido a la trata de blancas legal, pero aún así, sigue siendo una buena opción para los niveles más bajos y así hay que entenderlo antes de juzgarlo.
 
Hay empresas renombradas que ofertan sus vigilantes en jornadas de 12 horas, seis días por semana, por poco más del salario mínimo marcado por el gobierno y por supuesto aceptando por contrato cumplir con todas sus obligaciones legales.
 
Si ponemos juntas las palabras "salario-mínimo-gobierno-India" os podréis imaginar que no llega ni para subsistir, pero como he dicho, es gente sin preparación ninguna cuyas alternativas son trabajos mucho más penosos y eventuales.
 
Si a lo que se le paga a la empresa para la jornada citada, unos cien euros mensuales por persona, le descontamos los impuestos (pocos), los costes generales de la empresa y el beneficio, las cuentas solo me salen si una parte no pequeña de la plantilla no está dada de alta, pagan menos del mínimo establecido por el gobierno, o la empresa es una ONG.
 
Personalmente me decanto por la primera opción.
 
Ojito no sea que algún espabilado español no encuentre aquí la solución a vender durante futuras campañas electorales: se crean empresas, baja el paro y, además, el populacho se mantiene delgadito.
 
Y por supuesto, el que no trabaje es porque no quiere.
 
Lo peor de todo es que todavía habría quien le votase.
 
Namaste!

 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Un camión de la leche

Últimamente he tenido el placer de pasar muchas horas en el coche disfrutando del siempre divertido tráfico local.
 
El entretenimiento del atasco es mirar por la ventanilla y, en general, no tiene contraindicaciones si sabes caminar sobre el fino hilo que separa la capacidad de sorprenderte del cortocircuito mental.
 
El secreto está en no intentar entender lo que ves. Solo dejar que te sorprenda y seguir mirando.
 
Sin embargo hay veces que, como me pasó con "la señal", sin quererlo algo llama mi atención de tal manera que dejo de prestar atención al motorista que va con el casco de verano al revés (la cabeza metida por la parte de la visera y la frente en donde debería ir la nuca), al ciclista que bajo una tormenta increíble con un palmo de agua en el suelo hace malabarismos entre el tráfico con un paraguas abierto en una mano y la otra en el manillar o a cualquier otro animal de la fauna que puebla el asfalto y aledaños.
 
Pese a conocer mis limitaciones cognitivas y cómo evitar el bloqueo mental simplemente no intentando buscar explicación a lo que veo, con el camión de la foto hice catacroker total: dejé de oír los bocinazos y el tiempo se paró mientras pensaba "¿para qué coj%ne$ es ese camión?" sin encontrar una respuesta medianamente lógica.
 
 
 
 
Mi inglés nivel medio, con el que consigo distinguir en el super los botes de champú de los de gel de ducha sin apenas dificultades, me llevaba a inclinarme por "servicio de leche de emergencia".
 
Pero, no puede ser. ¿O si?. Sentido no tiene, o sea, que si puede ser.
 
No sé, aquí cosas más raras se pueden dar, pero, ¿quién reparte leche de emergencia?, ¿a quién? y ¿para qué?.
 
Esa es mucha leche para lactantes en necesidad y es un poco excesivo movilizar un camión porque el bebe llore. Además,  no se le puede poner una tetina al camión, aunque seguramente lo intentasen.
 
Urgente suena a cosa médica. ¿Será un servicio hospitalario como el del oxígeno?. ¿Habrá grupos de leche como de sangre?, ¿tendrán vacas que den A+, B-...según coman cartón o plástico de la basura?.
 
Puede que sea un vehículo de intervención rápida en catástrofes, tipo los de protección civil. ¿Lo usarán para estabilizar vertidos de colacao que supongan un riesgo grave para la población?. A veces es más sencillo hacerse un colacao con lo que ha rebosado de la cuchara a la mesa que con lo que ha caído dentro de la taza. El camión simplificaría la tarea en caso de haber vidas en peligro, por lo de la emergencia, digo.
 
Y si es de emergencia, ¿por qué no lleva sirenas?. No es que le fueran a valer de mucho porque no se les hace caso, pero animan el atasco y rompen la monotonía de los cláxones.
 
El tiempo pasa, hace rato que el camión ya no está a la vista de la ventanilla, pero sigo mirando al vacío sin pestañear y con la boca abierta.
 
Quizás esté equivocado desde el principio. He dado por buena mi traducción inicial sin cuestionarla, pero tampoco sería la primera vez que me lavo el pelo con el gel de ducha.
 
¿Y si la traducción correcta fuera "¡leches!, servicio de emergencia" (así, como sorprendido) o "servicio de emergencia de-la-le-che" (con énfasis) o....?
 
Hace tiempo que hemos llegado y el conductor me mira asustado.
 
 - Sir, le ha vuelto a pasar lo de "la señal".
 
 - Si, si...me ha vuelto a pasar.
 
Namaste!
 

martes, 23 de septiembre de 2014

Ordenación del tráfico: La rotonda

Delante de mi oficina hay una rotonda.
 
Es una zona residencial, tranquila, y las dos calles que convergen son tipo bulevar, también tranquilas.
 
Al principio era solo una simple rotonda por donde los vehículos fluían como por el resto de Calcuta, de una manera normal sin normas.
 
El razonamiento inapelable de "si mi coche va igual por todos lados, ¿por qué limitar con carriles, direcciones prohibidas o sentidos de circulación?" dio como resultado la norma universal por la que se rige el tráfico Calcutí: "si hay asfalto, a mí me vale".
 
No había que complicarse con códigos de circulación ni leches y era tan sencillo conducir que lo podía hacer un niño, como se comprueba a diario a poco que te fijes.
 
Solo les hacia falta saberse la intuitiva cadena de atropello (peatón - bici - moto - tuk-tuk - coche - taxi - autobús/ camión ) y que pez grande se come a chico para salir a disfrutar de la conducción.
 
Pero a algún lumbrera, seguramente a algún iluminado con acciones en talleres de chapa y pintura, se le ocurrió la feliz idea de instalar rotondas y claro, ya la hemos liado. Con lo bien que iba todo.



Tráfico de hora punta en la rotonda.

En la circulación en rotondas, como ya expliqué en otra entrada, interviene un concepto más complejo: La cantidad de Movimiento.
 
El conductor no solo tiene que calcular la masa para ubicar en la escala de atropello al vehículo con el que se va a encontrar en su trayectoria y decidir, siempre en el último segundo, si tiene que apartarse él u el otro. Ahora en las rotondas, además, debe calcular la velocidad con la que viene su interceptor para decidir si ceder el paso o no.
 
Pondré un ejemplo para mostrar la habilidad, innata, que el proceso exige del conductor:
 
Caso 1: Un Tata pequeño con el santoral en el salpicadero, circulando alegremente por una calle en dirección contraria, digamos a 40km/h, ve venir un tuk-tuk de frente circulando correctamente por su carril a 70km/h. El Tata infractor no hace ni amago de parar ni de apartarse. Como mucho toca el claxon.
Caso 2: Mismo Tata con santoral ya dentro de una rotonda a 40km/h y el conductor ve acercarse por su ventanilla a un tuk-tuk entrando a la rotonda a 70km/h. El Tata se para en seco y deja que el tuk-tuk atraviese la rotonda con una trazada limpia sin atravesarle a él.
 
Hay ciertos truquillos que simplifican el cálculo. Por ejemplo, los autobuses no entran en el juego y tienen siempre prioridad.
 
Esto lo sé por observación y aún no lo he podido demostrar, pero mantengo la teoría de que, para que un autobús ceda el paso, el otro vehículo debería venir a una velocidad altísima. Tan alta que nunca se ha dado el caso, por lo que deduzco que la velocidad en realidad es inalcanzable. Esta velocidad insuperable, según Einstein, es la velocidad de la luz.
 
No sé si entre las inquietudes de Einstein estaba lazar un tuk-tuk a la velocidad de la luz a una rotonda en la trayectoria de un autobús para comprobar si éste se paraba, pero yo, como no tengo tuk-tuks a mano, me voy a quedar con la duda. Por ahora.  
 
Me he ido un poco del tema, pero la cosa es que las rotondas han traído muchos quebraderos de cabeza a los conductores, especialmente al núcleo duro del sector tradicional que se empeña en circular en dirección contraria.
 
Para reducir la siniestralidad y el caos, pusieron policía en la rotonda. En concreto uno por entrada.
 
En frente de mi oficina, zona residencial y tranquila, la rotonda en el cruce de dos calles tiene cuatro (c-u-a-t-r-o) policías.
 
Al parecer no contaron con el, digamos, escaso respeto que tienen los conductores a la autoridad de tráfico ni la intachable profesionalidad de los agentes, así que la presencia de un regimiento de policía tocándose la sardina a la sombra no dio los resultados esperados.
 
Viendo la que había liado y que se le iba de las manos, el ínclito promotor de las rotondas firmó un acuerdo con un fabricante de semáforos y, a comisión, los plantó en las rotondas sin juicio.
 
En concreto un semáforo por entrada le pareció poco y puso dos, puede que para garantizar sombra mañana y tarde a los policías que siguen ahí.
 
En frente de mi oficina, zona residencial y tranquila, la rotonda en el cruce de dos calles tiene ocho (o-c-h-o) semáforos.
 
Los semáforos, para mayor claridad, son de los de indicativo con flecha. Eso por si acaso el conductor, pobre, no se había dado cuenta de que por ese lado su salida está más cerca pero va en dirección contraria.
 
 
 
 
 
Rotonda, 4 policías y 8 semáforos con flechas...no vaya a ser que alguien se equivoque.
 
 
La rotonda en frente de mi oficina, que era una zona residencial y tranquila, con tanta gente y luces, ahora me recuerda a una feria.
 
Namaste! 

martes, 16 de septiembre de 2014

TXI: Tamagochis por la India (Parte III - Agra)

Y tres años después, vi el Taj Mahal.
 
 
Llegué a la India el mismo día que nuestros viajeros, el 6 de Septiembre, pero de hace tres años.
 
En este tiempo he viajado algo por el país, pero siempre me han interesado más los mercados que los edificios, así que el Taj Mahal no ha estado entre mis inquietudes turísticas.
 
Pero esta vez, tomando la coincidencias de fechas como una señal, he decidido dar mi brazo a torcer, coger unos días en el trabajo, y unirme al grupo de Tamagochis como un turista más para visitar Agra.
 
Aparte de eso, también estaba cansado de sentirme como un bicho raro cada vez que decía que no había estado en el Taj Mahal después de tanto tiempo aquí.
 
Así que organizamos la operación Taj Mahal perfectamente como una especie de viaje a Oz: Los Tamagochis saldrían del punto A (Vanarasi) y el desmotivado saldría del punto B (Calcuta) con la intención de reunirse, en algún momento del mediodía, en el exterior de la terminal 3 del aeropuerto de Delhi, debajo del reloj, junto a un coche rojo.
 
Como esto es India, la cosa salió bien. No obstante, para dejar constancia de que solo fue por casualidad, recibí un SMS de la compañía aérea informando de que mi vuelo de vuelta se retrasaría una hora. Podría haber pasado en el de ida y dificultado el encuentro, pero para algo tenemos 33 millones de Dioses cuidándonos.
 
Primera samosa en India. Ya sin resquemor ninguno
Estación New Delhi, no Nazrat Nizamuddin
Primera samosa en India en un puesto exterior del aeropuerto y bajada al metro para ir a una de las doce estaciones de tren que tiene Delhi, New Delhi, donde cogeríamos un tren que en tres horitas nos llevaría a Agra.
Metro de Delhi al aeropuerto
 
 
Inciso aquí para decir que la estación de New Delhi está rotulada como New Delhi, y que por tanto si la estación está rotulada como Hazrat Nizamuddin se trata de una estación distinta, muy probablemente Hazrat Nizamuddin.
 
Estas cosas no aparecen en las guías de viajes y, dicho así, puede parecer una tontería, pero esta obviedad nos hubiera evitado bajarnos del tren tres paradas antes de tiempo a la vuelta ("no, no..es aquí, es que la estación se llama de las dos maneras.."), el calor del tuk-tuk en el atascado tráfico para llegar a nuestra "verdadera" parada donde teníamos que coger el metro hacia el aeropuerto y, sobre todo, la cara de idiotas al darnos cuenta de la situación.
 
Por otro lado, el error nos permitió disfrutar del paseo en tuk-tuk entre el tráfico de hora punta, comprobar lo pequeño y poco visible que es entre camiones y autobuses, jugar a adivinar si el conductor nos repetía el destino cada cinco minutos porque no nos entendía o si era porque estaba borracho, y reducir el tiempo de espera en el aeropuerto. Todo tiene su parte positiva.
 
Sobre el metro, solo decir que la línea que une el aeropuerto con la estación de New Delhi no tiene nada que envidiar a las más modernas de Europa. El resto de la red, por lo visto en las zonas comunes de ambas líneas, me temo que no es lo mismo. 
Baby Taj Mahal
 
Industria del lavado en el rio
A Agra se puede ir cómodamente en coche por una carretera buena, pero el tren era una experiencia que los viajeros querían tener. Bueno, a decir verdad unA más que otro.

En cualquier caso, el ambiente de una estación grande, como el de los mercados, es algo que hay que ver.

Atardecer frente al Taj Mahal, en el bar
 
Les encantó el tren. Decían que ahí podrían dormir sin problemas y que no estaba nada mal.No sé, a mi me parecía raro. No era ese el tren que yo recordaba. Tenía algo distinto, estaba más limpio, menos cutre. Imagine que era un modelo más nuevo y tampoco le di más importancia.
 
El viaje bien, en el tiempo previsto y con el timo de rigor cuando el chico que vende las bebidas a bordo nos hinchó el precio. Todo normal.
 
Vista desde la otra orilla del rio
En Agra, el mismo tuk-tuk que nos recogió gratis en la estación para llevarnos al hotel nos ofreció un tour al día siguiente (¿he dicho que alguien en India hizo algo gratis?, si claro..) por el pueblo por un precio razonable.
 
Resumiendo, nos llevó a los sitios típicos y las zonas desde las que hay una vista fotografiable del Taj Mahal, todas ellas en vertederos que rodean la ciudad en cuanto dejas de pisar asfalto. Comida, riquísima por cierto, donde el señor tiene comisión, recorrido por las tiendas, en las que el señor también tiene comisión y acabó intentando forzar una situación incómoda porque la propina que le dimos no le parecía suficiente para sus cinco hijos.
 
La idea era ver el Taj Mahal desde el rio al atardecer, pero estaba nublado así que nos quedamos tomando una cervecita al dente en una terraza con vistas y confiando en que al día siguiente las nubes respetaran el madrugón que nos íbamos a dar para ver el Taj Mahal a la luz del amanecer, esta vez desde dentro del recinto.

Pues no respetaron. Pero aún así el edificio es espectacular.
   
Sacamos todas las fotos del mundo, incluidas las obligatorias para poner sobre la tele junto a la figurita de la bailarina, la del reflejo en la gafa y la que sale el Taj Mahal sujetado por dos dedos y nos fuimos a desayunar con viento fresco.

En el mercado local
 
De monos, vertederos y Taj Mahales
 
 
Una cosa extraña: Agra es famosa por la cantidad de gente que hay pidiendo a los turistas. Hasta el guía "tuktukero" nos aleccionaba en cada parada ("no les deis nada aunque os agarren, seguir andando, no os paréis, no.."). Pues no vimos ni uno, literalmente.
 
El tuk-tuk del hotel a la estación ya no era "gratis", claro, ya no tenía nada que vendernos.
  
Tamagochi durmiente en tren. Ni tiempo para sábanas
El tren de vuelta venía con una hora de retraso y, este si, era de los que yo conocía, con su mugre y sus cositas. Creo que fue la última vez que oí a Fernando decir "que - horror" y los tamagochis ya decían que este no era lo mismo...aún así todos caímos dormidos inmediatamente por el madrugón que llevábamos encima.

Del resto, incluido el error de estación y el viaje extra en tuk-tuk por Delhi, nada resaltable.
 
 
Por suerte teníamos tiempo de sobra para absorber retrasos y errores y aún así llegar a coger nuestros vuelos sin agobios, así que todos llegamos a nuestros destinos según lo previsto, unos a Bombay y otro a Calcuta
 
Como siempre, la entrada queda abierta para aportaciones de los TXI.
 
Namaste!

domingo, 14 de septiembre de 2014

TXI: Tamagochis por la India (Parte II - Vanarasi)

Hoy pongo por aquí algunas fotos que los viajeros me han hecho llegar desde Varanasi, a orillas del Ganges y primera de las siete ciudades santas del hinduismo, junto a Aiodia, Duarka, Jariduar, Canchipuran, Mathura y Uyyain, todas ellas en India (Wikipedia dixit).

Se cree que en Varanasi (también llamada Benarés), descansó una de las cuatro cabezas de Brahma, creador de este universo.
 
Los hinduistas deben visitar la ciudad al menos una vez en la vida y, si además mueren allí, lograrán salir del ciclo de las reencarnaciones y retornar al principio divino, objetivo de todo hinduista.

Esto convierte a la ciudad en lugar de peregrinación de moribundos y enfermos que simplemente esperan la muerte en las calles, la mayoría, o residencias. Como consecuencia, además alberga numerosos crematorios y uno de los sectores más contaminados del rio Ganges, que ya es mucho decir.

Y pese a todo, destino turístico. No acabo de verle la lógica, pero así es.














Gracias a Irene y Fernando por las fotos, y la entrada queda abierta por si queréis añadir algo.

Namaste!

sábado, 13 de septiembre de 2014

TXI: Tamagochis por la India (Parte I - Calcuta)

No tengo costumbre de escribir por aquí sobre mis visitantes, pero está ocasión es una excepción a petición de los propios interesados.

Irene y Fernando entraron en India por Calcuta el 6 de Septiembre como comienzo de un viaje que les llevará a recorrer los lugares más típicos del norte del país. No estoy seguro de que empezar por Calcuta sea un buen comienzo de viaje por lo dura que es la ciudad como primer contacto, pero se agradece la visita y espero que disfrutaran de la estancia.
 

Cerveza(s) de bienvenida
Debo empezar diciendo que cada vez que recibo una visita, ya sea profesional o personal, de alguien que viene por primera vez a la India siento la responsabilidad del dueño de un Tamagochi, cuidando comidas, bebidas, descansos, calores, aires acondicionados y visitas turísticas para mantener a los viajeros sanos, salvos y en estado sólido.
 
Todo el mundo llega igual. Por un lado, el temor a los problemas de salud, especialmente derivados de la comida y por otro el choque cultural, que incluye ruido y olores, sufrido por quien se encuentra inmerso en eso que ha visto en los documentales tantas veces y que de repente se ha hecho real.
 


Primera comida, con algo de resquemor en el
Peter Cat y su Chelo Kebab, una apuesta segura


El primer chae callejero con muuuucho resquemor y demasiadas preguntas sobre la higiene del respetable establecimiento y la comisión del guía.
 
Día de baño y juegos en el rio
 
El objetivo de las primeras horas es quitar esos miedos sanitarios que harían imposible disfrutar del viaje. La idea es aceptar que el peligro está ahí debido a la [falta de] higiene general, pero a la vez demostrar que es posible reducir el riesgo a niveles más que aceptables sin obsesionarnos simplemente no olvidando donde estamos y no bajando la guardia.

La adaptación a la "cultura", que incluye bocinazos, olores, polvo, empujones y otras muchas bondades de un legado milenario, es mucho más sencilla y natural, en especial para
el turista que ya viene con la predisposición de disfrutar del viaje en todos los niveles.

...o en seco
 
Bien es cierto que cuando la exposición es tan alta, hasta el más convencido tiene momentos en los que sacudiría por las solapas a un vendedor cansino de pasminas, pero no hay apenas casos de extranjeros en los juzgados Indios así que supongo que de alguna manera superamos esos momentos puntuales.
 
La salida del aeropuerto y el primer trayecto en coche son muy divertidos de ver porque todo el mundo alucina.
 
...o en grupo (Nimtala Ghat)
El primer paseo a pie por Calcuta, percibiendo el calor, la humedad, los olores y el caos también despierta los mismos sentimientos en todo el mundo.
 
Fernando los resumía perfectamente en dos palabras que separaba con pausa dramática en medio: "que - horror".

La historia se repite y las reacciones son más o menos las mismas.
 
Al principio todos vemos lo que sucede a nuestro alrededor como si fuéramos solo espectadores externos, sin sensación de estar realmente ahí.
 
 
Es como si fuéramos invisibles mientras miramos como la gente se baña en el rio, hace sus compras diarias en ese mercado atestado, o transportan fardos descalzos por esa calle sin asfaltar.

Observamos como quien mira sin ser visto. Pero enseguida, nos demos cuenta o no, nos convertimos en protagonistas y dejamos de ser meros observadores.
 
Vidyasagar Setu..o segundo puente del Hoogly
 

Y ahí es cuando el "que horror" repetido muy frecuentemente al principio va desapareciendo hasta que deja de oírse.

Bueno, también es posible que deje de repetirse porque no puedes pasarte tres semanas repitiendo "que horror" cada cinco minutos, pero yo prefiero la otra explicación más poética.
Mercado de las Flores
 

No es que la cosa haya mejorado, es que ya estás dentro. Si hay que sudar, se suda, y si tienes que empujar, se empuja y si tienes que discutir en una cola, se discute. Se disfruta un té en la calle, se pelea el precio con el "tuk-tukero" de turno o se manda al guano a algún comerciante pesado y se hace con naturalidad.

y más Mercado de las Flores
Ese "click" es necesario y no conozco a nadie que no lo haya hecho. Si no, la estancia se convertiría en un infierno en un país sucio, caluroso, húmedo y mal organizado.

Frente a nuestras costumbres, lo llamativo para el turista en un país como este es que puedes sudar, empujar y cerrar el paso sin que nadie te mire mal, además de disfrutar de todo lo que la calle puede ofrecerte.
Mercado de las Flores

Lamentablemente esto vale para los turistas que vienen con fecha de regreso. Para el que vive aquí la explicación poética no se sostiene ni tres bocinazos, pero no es esta entrada el lugar para quejas.
 
Esto está contado desde mi deformado punto de vista de receptor de Tamagochis, aunque el impacto a la llegada a la India marca tanto que aún veo reflejados mis primeros días en todas las personas que me visitan. 
 
No estaría de más saber las sensaciones de los viajeros vía comentario o correo que podría pegar aquí.
Cargando pilas para el viaje a Varanasi

Especialmente interesante si comparten sus experiencias ahora que aún están en India y todo está muy fresco y más tarde, cuando ya hayan regresado y lo vean con más perspectiva.
 
Fernando, Irene, ¡espero que escribáis cuando podáis!.
 
Namaste!
 
 
 
Actualización:
Por el interés de la aportación de los protagonistas que han tenido a bien dedicar un ratito entre té y té para contar su experiencia desde Jodhpur en el ecuador de su viaje, actualizo la entrada con un "copypeist" de sus comentarios. Así quedan más a mano de sus innumerables seguidores en la página principal:
 
 
Tamagochi number 2 respondiendo. Después de haber experimentado Calcuta y Varanasi, creo que lo demás es más fácil....de momento, y gracias al mercado de las flores ya hemos encontrado el color.....ahora sólo falta la luz y la espiritualidad....estamos en ello.

 
 
Tamagotxi 1 al aparato, la verdad es que se puede decir más alto pero no más claro. Además de buen anfitrión tienes dotes de buen literato.
 
El viaje prosigue y después de Kolkata, llegamos a Varanassi donde pensábamos que estaría oliendo a churrasco todo el día. Pues no, el olor seguía siendo cambiante según el tramo de la calle que pases.
 
Aquí lo que realmente nos ha sorprendido ha sido el tráfico. Hay que rezar jaculatorias a Shjiva ( o como se escriba) para empezar a cruzar la calle, seguir rezando mientras la cruzas y agradecérselo con una novena al llegar al otro lado. Si realmente crees en los pasos de cebra, verás pronto a Dios.
 

Los baños en el Ganges también sorprenden, el río imponentemente caudaloso tiene un color difícilmente definible y cuando ves y piensas todo lo q en él echan, con la profunda convicción de que sus aguas purifican, pues te preguntas.... No habrá ningún médico especialista en enfermedades infecciosas que sea hindú y que valore la "posibilidad cierta" de que a esa temperatura la carga bacteriana debe ser inmensa? Pero la fe mueve montañas y realmente "inmuniza" fijo!.
 
El viaje continuó a Delhi y vía tren a Agra, quizás las imágenes más duras las hemos visto en la estación de tren. Un submundo alucinante, con tullidos, pobres de solemnidad y niños bastantes niño, además de familias enteras de ratas como gatos. Agra es otro caos con gentes que van a buscar en " los blanquitos" alguna rupia vendiendo te parte del Taj Majal y la contribución de sus parientes en su construcción. Digamos que Pintoresco.
 
Después de una "accidentada bajada antes de tiempo" del tren en el regreso a Delhi seguimos a Bombay. Preciosa joya urbanística en decadencia total, es otra cosa. Un Madrid o cualquier ciudad europea mal mantenida. Tuvo qué ser una preciosidad, porque aún lo es. Es cara, con respecto a lo que hemos vivido antes y también llama la atención toda la gente, familias enteras que viven en la calle. Nos quedamos con la imagen de dos mujeres usando de bañera para un bebe una rejilla de alcantarilla! Puf! Hay mucho pedigüeño pero a la segunda q no les haces casó siguen con lo suyo....una partida de cartas muy animada en el suelo.
 
Aquí tuvimos una experiencia divertida en el mercado de Crawford, aquí un señor muy amable...al principio nos invito a ver su tienda...con una sonrisa declinamos tal invitación y el susodicho se convirtió en nuestro guardaespaldas a tres metros detrás nuestro durante nuestra estancia allí. Salimos y nos lo encontramos de frente, media vuelta otra puerta y allí estaba, otra calle y otra vez de frente. Era como el fantasma del metro de Ghost. Jejeje
 
Esto sigue y seguimos disfrutando.... Lo dicho Mario gracias x tu introducción en este país y te digo que el " Que ----pausa dramática ( yo soy mucho de eso)----horror" ya casi ha desaparecido de mi boca y que lo que me da miedo es que ya me da igual pisar a una vieja al entrar delante de ella en una tienda, cruzarme delante de un bus, moto, camión en una rotonda o mear entre dos vagones en una estación con el tren parado......y en 7 días volvemos a España.
Seguiremos informando.....

 
Tamagochi 2: mi impresión es que el país es como es, y si no quieres que te supere, tienes que integrarte.....y en ello estamos....besos para todos......!!!!!!!!!
 
Gracias por la crónica y Namaste!