viernes, 27 de abril de 2018

"Al final todo va a acabar bien...

...y si no acaba bien es que aún no es el final"

Esta es la frase de la película "El exótico hotel Marigold" (tráiler aquí de poco más de dos minutos) con la que el encargado indio de un ruinoso hotel recién abierto en Jaipur intenta convencer a sus allegados de que el negocio funcionará, a pesar de que los primeros clientes, todos jubilados extranjeros que compraron la reserva engañados por maravillosas fotos, quieren huir despavoridos.

En el hinduismo la frase también podría interpretarse como el final del ciclo de la vida tras varias reencarnaciones que no han acabado bien (karma). Solo cuando la vida acaba bien el alma se libera y ya no hay más reencarnaciones. Pero esto es un sentido demasiado rebuscado para el contexto de la película así que ¡desechado!.

Cuando llegué a Hyderabad en febrero de 2016 y empecé a buscar piso usé las páginas de portales inmobiliarios locales. Recuerdo ver sin sorprenderme demasiado como alguno de los anunciantes incluía como foto de la fachada de su edificio la del hotel Taj Krishna. Otro artista ponía fotos de las habitaciones y en una de ellas se veía el mar por la ventana, lo que estando Hyderabad a 200km de la costa más cercana, era ligeramente desconcertante.

Un Marigold total.

Han pasado más de dos años desde entonces y mañana salgo de India. He acabado el proyecto que me trajo y vuelvo a España a la espera de nuevos destinos. 

Sin embargo ya salí veces anteriores de la misma manera y acabe volviendo con una empresa diferente y un sector distinto. Es decir, que lo único constante en los últimos siete años ha sido India.

La frase inicial me sirve para resumir la estancia: esto ha acabado bien...tiene que ser el final.

Y digo que ha acabado bien simplemente porque he sobrevivido sin sobresaltos y salgo sin haber tenido ningún problema serio en los dos temas que para mi son críticos aquí: salud y tráfico.

En cuanto a la salud, hay una parte que en cierto modo (te crees que) puedes controlar. Cuidando mínimamente comida, bebida, etc reduces mucho el riego de problemas que en general son más molestos que graves. También con el tiempo el cuerpo se acostumbra y no recuerdo en estos dos años haber tenido problemas estomacales más allá de los causados por la glicerina que lleva la cerveza King Fisher, pero esa es otra historia.

La parte que no puedes controlar es más peligrosa. Aquí hay buenos hospitales y no dudo que cualquier tratamiento u operación tiene las mismas garantías que en Europa, pero el hecho de no ser tu idioma, una cultura tan distinta y la distancia hace que la posibilidad de tener que ser ingresado de urgencia o por un periodo largo me ponga los pelos de punta.

Y para pelos de punta, el tráfico. El desprecio por la vida ajena y la propia convierte las horas en carretera en un riesgo inadmisible. Para mi, lo único de India a lo que no puedo acostumbrarme. Por suerte, y es que tristemente la suerte o al menos no tener mala suerte, tiene mucho peso en esto, puedo decir que cierro este periodo sin accidentes.

Llega el momento de decir adiós a India. Veremos qué nos trae el futuro, pero espero que me deje fotos interesantes que seguir poniendo por aquí.

Mientras tanto, unas pocas fotos que tenía por el móvil:

Tendido eléctrico:


¿Armarios de fusibles con puertas?. Nah, así ventila más (no toques)


Cuando es más fácil enrollar que cortar (no toques)


Verano: servicio público de agua potable

Zona rural (Padmajiwadi) - tinajas rellenas por la Autoridad, colgadas de un poste, y con sendos vasos de plástico rojo no vaya a ser que alguien meta su vaso y llene el agua de gérmenes o algo.

Hyderabad centro - caseta primera calidades con tres tinajas que la Autoridad rellena con un camión. Aquí, al haber más nivel, los vasos son de acero inoxidable. Nótese el detalle de que están atados con cadena, no vaya a ser que venga alguno de Padmajiwadi y se los lleve para sus tinajas.

Varias:


"Yo tengo dos cubos de basura. Ayudo a separar en origen: Cubo verde para residuos líquidos, Cubo azul para residuos secos". Los yogures por la ventana. Una vez más parece que si...pero no.

- "Me acompañas al banco y me ayudas con unas gestiones"
- "Bueno"

Trabajo de...bueno, el que cobra por usar el baño público. ¿No os da un poco de envidia?


Primera tormenta (Hyderabad) - Ahora volved a ver las dos primeras fotos arriba sobre la instalación eléctrica y sacad vuestras conclusiones.


El clásico árbol del cobre. Debe ser la temporada del cobre, porque yo lo veo ya maduro. 

Ayuverda, vegetarianos....comida sana: Coctel de tocino, literal.

























Namasté!

domingo, 15 de abril de 2018

Control de velocidad

En India hay un ligero problemilla con la mortalidad en las carreteras al que, seamos sinceros, el desprecio de los conductores locales por la vida - sobre todo de otros, pero también propia - no ayuda a controlar.

Las autoridades intentan establecer mecanismos para que se respeten las normas de circulación, aunque en mi opinión primero habría que definir exactamente cuales son esas normas y explicárselas a los conductores.

En Calcuta estaban en pruebas con radares móviles y en Hyderabad también...bueno, más o menos.

Evidentemente esta es una ciudad de "solo" nueve millones de habitantes y no dispone de los recursos que tienen las megaurbes como Calcuta, pero igualmente los políticos sabedores de su compromiso y responsabilidad publica han realizado esfuerzos sin escatimar en presupuesto para, desde la preocupación que les mueve por el bien del ciudadano, dotar a su policía de los últimos medios en control de velocidad con el fin último de reducir el número de muertes en accidente.

Y la solución no solo es más barata que el tradicional radar, sino que detecta otras muchas infracciones como por ejemplo (sarcasmo en cursiva), gente que no cruza por el paso de peatones, conductores hablando por el móvil, no uso del cinturón o el casco, de tres a cinco pasajeros por moto, que nadie tire papeles al suelo...en fin, las infracciones que comenten solo unos pocos y por las que pagan todos y esta es más o menos la secuencia de aplicación:

1- Policía en cruce vigilando que todo el mundo cumple escrupulosamente las normas de circulación y civismo:




2 - El policía a cargo del dispositivo, sorprendido, detecta una infracción y se pone en alerta: "¿Qué ven mis ojos?, ¡ese loco no ha usado el intermitente!"




3- El policía usa su herramienta de "detección y denuncia de infracciones de trafico" (Patente en trámite) para registrar oficialmente la denuncia.  "¡Te pillé!". Advierto de que a ojos inexpertos puede parecer una simple cámara de fotos:




4- Comprobación de que el dispositivo estaba perfectamente calibrado y que la actuación ha sido un éxito. Vaya, se ha movido y no se ve la matrícula:




5- Nuestro agente de nuevo se enfrenta a la peor parte de su trabajo, las horas y horas de tensa espera hasta que el destino le haga haga estar en el sitio adecuado en el momento preciso para poder presenciar alguna nueva infracción:

......................



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...Si, es cierto que durante el medio minuto en que no ha visto nada irregular han pasado por delante de él un montón de motoristas sin casco y se ha tenido que subir a la acera porque una moto en dirección contraria casi le atropella, pero eso son pequeños detalles que han pasado inadvertidos a nuestro héroe anónimo.


6- Tan pronto como recupera la sensibilidad en el brazo, dormido de tenerlo tantas horas para arriba, nuestro protagonista por fin presencia una infracción y puede continuar con su servicio de protección al ciudadano a diestro y siniestro (conforme al orden de las fotos).


a diestro

y siniestro


 Toda la secuencia duró los tres minutos que tardé en pasar el semáforo desde el que saqué las fotos.

Ahora, cuando salgo a la calle a comer me siento más seguro al cruzar. Aunque debo reconocer que no cuento los días que me quedan para salir de India, sino los cruces que me quedan por hacer.

Catorce.

Namasté!