sábado, 13 de septiembre de 2014

TXI: Tamagochis por la India (Parte I - Calcuta)

No tengo costumbre de escribir por aquí sobre mis visitantes, pero está ocasión es una excepción a petición de los propios interesados.

Irene y Fernando entraron en India por Calcuta el 6 de Septiembre como comienzo de un viaje que les llevará a recorrer los lugares más típicos del norte del país. No estoy seguro de que empezar por Calcuta sea un buen comienzo de viaje por lo dura que es la ciudad como primer contacto, pero se agradece la visita y espero que disfrutaran de la estancia.
 

Cerveza(s) de bienvenida
Debo empezar diciendo que cada vez que recibo una visita, ya sea profesional o personal, de alguien que viene por primera vez a la India siento la responsabilidad del dueño de un Tamagochi, cuidando comidas, bebidas, descansos, calores, aires acondicionados y visitas turísticas para mantener a los viajeros sanos, salvos y en estado sólido.
 
Todo el mundo llega igual. Por un lado, el temor a los problemas de salud, especialmente derivados de la comida y por otro el choque cultural, que incluye ruido y olores, sufrido por quien se encuentra inmerso en eso que ha visto en los documentales tantas veces y que de repente se ha hecho real.
 


Primera comida, con algo de resquemor en el
Peter Cat y su Chelo Kebab, una apuesta segura


El primer chae callejero con muuuucho resquemor y demasiadas preguntas sobre la higiene del respetable establecimiento y la comisión del guía.
 
Día de baño y juegos en el rio
 
El objetivo de las primeras horas es quitar esos miedos sanitarios que harían imposible disfrutar del viaje. La idea es aceptar que el peligro está ahí debido a la [falta de] higiene general, pero a la vez demostrar que es posible reducir el riesgo a niveles más que aceptables sin obsesionarnos simplemente no olvidando donde estamos y no bajando la guardia.

La adaptación a la "cultura", que incluye bocinazos, olores, polvo, empujones y otras muchas bondades de un legado milenario, es mucho más sencilla y natural, en especial para
el turista que ya viene con la predisposición de disfrutar del viaje en todos los niveles.

...o en seco
 
Bien es cierto que cuando la exposición es tan alta, hasta el más convencido tiene momentos en los que sacudiría por las solapas a un vendedor cansino de pasminas, pero no hay apenas casos de extranjeros en los juzgados Indios así que supongo que de alguna manera superamos esos momentos puntuales.
 
La salida del aeropuerto y el primer trayecto en coche son muy divertidos de ver porque todo el mundo alucina.
 
...o en grupo (Nimtala Ghat)
El primer paseo a pie por Calcuta, percibiendo el calor, la humedad, los olores y el caos también despierta los mismos sentimientos en todo el mundo.
 
Fernando los resumía perfectamente en dos palabras que separaba con pausa dramática en medio: "que - horror".

La historia se repite y las reacciones son más o menos las mismas.
 
Al principio todos vemos lo que sucede a nuestro alrededor como si fuéramos solo espectadores externos, sin sensación de estar realmente ahí.
 
 
Es como si fuéramos invisibles mientras miramos como la gente se baña en el rio, hace sus compras diarias en ese mercado atestado, o transportan fardos descalzos por esa calle sin asfaltar.

Observamos como quien mira sin ser visto. Pero enseguida, nos demos cuenta o no, nos convertimos en protagonistas y dejamos de ser meros observadores.
 
Vidyasagar Setu..o segundo puente del Hoogly
 

Y ahí es cuando el "que horror" repetido muy frecuentemente al principio va desapareciendo hasta que deja de oírse.

Bueno, también es posible que deje de repetirse porque no puedes pasarte tres semanas repitiendo "que horror" cada cinco minutos, pero yo prefiero la otra explicación más poética.
Mercado de las Flores
 

No es que la cosa haya mejorado, es que ya estás dentro. Si hay que sudar, se suda, y si tienes que empujar, se empuja y si tienes que discutir en una cola, se discute. Se disfruta un té en la calle, se pelea el precio con el "tuk-tukero" de turno o se manda al guano a algún comerciante pesado y se hace con naturalidad.

y más Mercado de las Flores
Ese "click" es necesario y no conozco a nadie que no lo haya hecho. Si no, la estancia se convertiría en un infierno en un país sucio, caluroso, húmedo y mal organizado.

Frente a nuestras costumbres, lo llamativo para el turista en un país como este es que puedes sudar, empujar y cerrar el paso sin que nadie te mire mal, además de disfrutar de todo lo que la calle puede ofrecerte.
Mercado de las Flores

Lamentablemente esto vale para los turistas que vienen con fecha de regreso. Para el que vive aquí la explicación poética no se sostiene ni tres bocinazos, pero no es esta entrada el lugar para quejas.
 
Esto está contado desde mi deformado punto de vista de receptor de Tamagochis, aunque el impacto a la llegada a la India marca tanto que aún veo reflejados mis primeros días en todas las personas que me visitan. 
 
No estaría de más saber las sensaciones de los viajeros vía comentario o correo que podría pegar aquí.
Cargando pilas para el viaje a Varanasi

Especialmente interesante si comparten sus experiencias ahora que aún están en India y todo está muy fresco y más tarde, cuando ya hayan regresado y lo vean con más perspectiva.
 
Fernando, Irene, ¡espero que escribáis cuando podáis!.
 
Namaste!
 
 
 
Actualización:
Por el interés de la aportación de los protagonistas que han tenido a bien dedicar un ratito entre té y té para contar su experiencia desde Jodhpur en el ecuador de su viaje, actualizo la entrada con un "copypeist" de sus comentarios. Así quedan más a mano de sus innumerables seguidores en la página principal:
 
 
Tamagochi number 2 respondiendo. Después de haber experimentado Calcuta y Varanasi, creo que lo demás es más fácil....de momento, y gracias al mercado de las flores ya hemos encontrado el color.....ahora sólo falta la luz y la espiritualidad....estamos en ello.

 
 
Tamagotxi 1 al aparato, la verdad es que se puede decir más alto pero no más claro. Además de buen anfitrión tienes dotes de buen literato.
 
El viaje prosigue y después de Kolkata, llegamos a Varanassi donde pensábamos que estaría oliendo a churrasco todo el día. Pues no, el olor seguía siendo cambiante según el tramo de la calle que pases.
 
Aquí lo que realmente nos ha sorprendido ha sido el tráfico. Hay que rezar jaculatorias a Shjiva ( o como se escriba) para empezar a cruzar la calle, seguir rezando mientras la cruzas y agradecérselo con una novena al llegar al otro lado. Si realmente crees en los pasos de cebra, verás pronto a Dios.
 

Los baños en el Ganges también sorprenden, el río imponentemente caudaloso tiene un color difícilmente definible y cuando ves y piensas todo lo q en él echan, con la profunda convicción de que sus aguas purifican, pues te preguntas.... No habrá ningún médico especialista en enfermedades infecciosas que sea hindú y que valore la "posibilidad cierta" de que a esa temperatura la carga bacteriana debe ser inmensa? Pero la fe mueve montañas y realmente "inmuniza" fijo!.
 
El viaje continuó a Delhi y vía tren a Agra, quizás las imágenes más duras las hemos visto en la estación de tren. Un submundo alucinante, con tullidos, pobres de solemnidad y niños bastantes niño, además de familias enteras de ratas como gatos. Agra es otro caos con gentes que van a buscar en " los blanquitos" alguna rupia vendiendo te parte del Taj Majal y la contribución de sus parientes en su construcción. Digamos que Pintoresco.
 
Después de una "accidentada bajada antes de tiempo" del tren en el regreso a Delhi seguimos a Bombay. Preciosa joya urbanística en decadencia total, es otra cosa. Un Madrid o cualquier ciudad europea mal mantenida. Tuvo qué ser una preciosidad, porque aún lo es. Es cara, con respecto a lo que hemos vivido antes y también llama la atención toda la gente, familias enteras que viven en la calle. Nos quedamos con la imagen de dos mujeres usando de bañera para un bebe una rejilla de alcantarilla! Puf! Hay mucho pedigüeño pero a la segunda q no les haces casó siguen con lo suyo....una partida de cartas muy animada en el suelo.
 
Aquí tuvimos una experiencia divertida en el mercado de Crawford, aquí un señor muy amable...al principio nos invito a ver su tienda...con una sonrisa declinamos tal invitación y el susodicho se convirtió en nuestro guardaespaldas a tres metros detrás nuestro durante nuestra estancia allí. Salimos y nos lo encontramos de frente, media vuelta otra puerta y allí estaba, otra calle y otra vez de frente. Era como el fantasma del metro de Ghost. Jejeje
 
Esto sigue y seguimos disfrutando.... Lo dicho Mario gracias x tu introducción en este país y te digo que el " Que ----pausa dramática ( yo soy mucho de eso)----horror" ya casi ha desaparecido de mi boca y que lo que me da miedo es que ya me da igual pisar a una vieja al entrar delante de ella en una tienda, cruzarme delante de un bus, moto, camión en una rotonda o mear entre dos vagones en una estación con el tren parado......y en 7 días volvemos a España.
Seguiremos informando.....

 
Tamagochi 2: mi impresión es que el país es como es, y si no quieres que te supere, tienes que integrarte.....y en ello estamos....besos para todos......!!!!!!!!!
 
Gracias por la crónica y Namaste!
 

8 comentarios:

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    1. Irene, copio tu comentario al final de la página principal.
      Gracias por comentar!

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  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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    1. Fernando...ídem. Lo pongo en la página principal para que sea más accesible.
      Gracias por comentar!

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  3. Tamagotxi 1, se me olvidaba reseñar que los movimientos peristálticos se mantienen bien, no hay ni se preveré en breve ninguna incidencia a ese nivel, aunque la guardia ha bajado algo seguimos siendo cautos. Creo que la comida es una de las cosas buenas, muy buenas que tiene este país. Señor q rico esta todo. Los cambios de temperatura son los que más preocupados nos tienen, el paso de calor del desierto a frío siberiano al cruzar el umbral de un comercio.....bueno, algún moquete hay. (Se puede decir moco aquí¿?)
    Namaste! Fernando

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    1. Estimado Fernangochi 1,
      Después de distraer al sistema compartiendo tan detallada información sobre tus movimientos peristálticos, la palabra "moquete" ha pasado el programa de autocensura sin problemas ;-).

      Por lo demás, me alegra que vayáis bien "de lo vuestro".

      Los riesgos se reducen, nunca se eliminan, con sentido común y prudencia. ¿Compraríamos en España ensaladilla rusa a un señor desarropado que la vende por la calle a 40 grados en un carro lleno de mierda?. Entonces, ¿Por qué aquí si?.

      Con unos cuidados mínimos y devolviendo a toriles incluso aquello que pedimos y una vez probado y nos da mala espina se puede disfrutar de una comida limitada pero muy rica.

      No os perdáis las cenas del Nirali Dhani...la comida de Rasjasthan es espectacular, y ese hotel, comisión del guía a parte, hace que quieras probarlo todo.

      El "On the Rocks" también es un clásico para cenar. Es una terraza con árboles en un patio interior y esa tranquilidad es muy valorable (y es por lo que se paga). La comida no es tan buena como en el Nirali, así que yo no lo cambiaría, pero si no tenéis donde comer puede ser una opción para conocerlo. Eso si, al ser un sitio al aire libre, si hace mucho calor puede que la sombra de los árboles no sea suficiente.

      Un abrazo y a seguir disfrutando.

      ¡Y gracias por comentar!

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  4. Siguiendo los consejos de los propios de la zona, hemos probado la comida de los dos sitios, y estaba espectacular.....desde luego, comer, estamos comiendo de fabula.

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  5. Semejante comentario después de diez días pululando por aquí denota que la cosa va bien y sin sobresaltos...
    Gracias por comentar!

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