jueves, 24 de marzo de 2016

Happy Holi 2016

Como cada año la llegada de la primavera se celebra en India con el Holi, la fiesta del color. Este año la celebración ha sido el 23 de Marzo.

Ya he comentado antes mi opinión sobre esta fiesta que he tenido la suerte de vivir en tres estados distintos y que ahora, desde el estado sureño de Telangana, ya puedo decir que efectivamente, se celebra de manera similar de Norte a Sur. Bueno, quizás en el Norte más a lo bestia.

En todos los años anteriores el Holi me había pillado rodeado de compañeros indios, lo que me permitió ser testigo de sus celebraciones. En esta ocasión lamentablemente era diferente, ya que acabo de aterrizar en una ciudad nueva, aún vivo en un hotel y todavía no hemos formado el equipo de proyecto así que estoy más solo que la una.

El Holi es ese tipo de fiesta que se tiene que celebrar en grupo, preferiblemente de amigos, y mejor cuanta más gente se involucre en la guerra de colores, por eso este año, pese a los recuerdos agradables de años anteriores, el Holi me quedaba muy ajeno.

"Supermarché" Holi con el DJ de moda. ¿No parece que el
mira  de frente a la cámara me está diciendo "sácame de aquí"?
El hotel tampoco era el marco idoneo. Gente de paso y, para colmo, una fiesta diurna montada en el area de la piscina (que no funciona por una plaga de palomas) con buffet libre y DJs a la que se accedía pagando 3000 rupias (unos 40 euritos de nada) si ibas solo, 4500 rupias (65 euros) por pareja (Rang 2016) 

No sé si soy un extranjero raro (o quizás es que ya no sea tan extranjero) pero me decepcionó tanto el planteamiento que ni siquiera me asomé a sacar una foto, la tiré desde el hall del hotel sin preocuparme demasiado de como salía.

No era algo que me interesara ni, por supuesto, que pensara poner en el blog.

Habían convertido una fiesta popular que se celebra en la calle entre carreras y risas en un negocio confinado a un área mínima, con todo perfectamente medido y a la que se accedía pagando una cantidad que ya dejaba claro que lo de menos era la fiesta ¿¡¡qué le habían hecho a mi Holy!!?

Aprovechando el día festivo he salido a hacer ejercer de turista por primera vez en esta ciudad y he visitado el Charminar, que es una de las referencias en todas las guías de Hyderabad.

El objetivo final no era visitar el Charminar, que tampoco tiene mucho que ver (por si hay dudas, Char = cuatro, mirar = minarete) y además yo soy más de mercados que de edificios aunque sé que esto a veces no es muy comprendido. Era la excusa para ir viendo la ciudad desde el taxi que me llevaba del hotel al corazón de Hyderabad.

Para quien quiera hacer comparaciones, el trayecto en taxi de tamaño medio (el pequeño es más barato) durante más de media hora han sido 150 rupias.

Happy Holi de verdad (¡Gracias!)
En seguida he vuelto a la realidad. Desde el coche se veía multitud de gente en moto teñidos de rojo y morado desde la cabeza a los pies y con un claro estado de ánimo de continuar la celebración.

¡Así si!

Paseando por el mercado que rodea el Charminar y entre la marabunta de gente que abarrota cualquier mercado en India he visto al padre y la hija de la foto.

Iba a pedirles que me dejaran hacerles una foto, pero he preferido adelantarme y sacarles un "robado" aprovechando que los turistas hacemos fotos de cualquier cosa.

La foto posada no hubiera quedado tan natural.

La fiesta fue ayer, y hoy a media mañana me he cruzado con estos dos que venían del mercado de comprar más polvos de colores que el padre lleva en una bolsita en la mano mientras la niña, hasta arriba de colores al igual que él, no deja de jugar con su pistola de agua a la que a buen seguro le añadirá los polvos rosas en cuanto su padre considere que es el momento de retomar la celebración con sus amigos y familiares.

Y cuando se acaben los polvos, si el cuerpo se lo pide, irán juntos de nuevo de la mano al mercado a por otra bolsita para continuar su fiesta.

Por mucho que el DJ diga que es la hora de cerrar y que él ya no pone más música.

Namasté!