jueves, 31 de julio de 2014

Reciclaje

Seamos realistas, Calcuta no es famosa por su limpieza.

Pero en esto, como en otras muchas cosas, se nota que hay un interés en avanzar. ¿Hacia dónde?, eso no está aún claro.

Y como en muchas otras cosas, también gobierno y población toman caminos separados.

Durante una visita a lo que podríamos asimilar a una Junta de Distrito en la que nos habían citado para explicarle a uno de los responsables del departamento como solucionar un problema de saneamiento que tenían, al verme blanco el tema de la conversación cambio instantáneamente.

Él y su colega, con los que por supuesto compartíamos té, querían saber cómo hacíamos en Alemania para reciclar la basura.

Al instante me di cuenta de dos cosas: la primera, es que se la pelaba sobremanera lo que habíamos ido a contarle, llamados por él. La segunda, es que intentar explicarle que la dirección en la tarjeta no era la mía, sino la de la empresa iba a ser perder el tiempo.

Con esto claro, y riéndome por dentro ante la pregunta recordando lo hay en la calle, le expliqué que separábamos la basura en casa en bolsas distintas y que las tirábamos en contenedores distintos que había repartidos por la calle. Ahí ya había suficiente información como para colapsarle. Intentar explicarle algo más del proceso también resultaría en pérdida de tiempo.

Al terminar cada frase tenía que esperar unos segundos porque él comentaba algo en indio con su colega. Imagino que algo así como "si, ¡claro!", que era la forma en que ellos se reían de mi respuesta acordándose de lo que hay en la calle.

Al final convinimos en que la cooperación de la gente es necesaria, y aquí ya si que nos reíamos todos abiertamente.

Papelera separativa...¿reversible?
Lo bueno es que el Gobierno, desde los respectivos departamentos locales más cercanos al problema, empieza a preocuparse por el tema.
 
Por ejemplo, si vas al nuevo aeropuerto podrás ver que las papeleras son separativas.

Lamentablemente eso es todo. Ahí termina la cadena del reciclado puesto que no hay nada más, pero seguro que alguien que haya estado solo en el aeropuerto de Calcuta se lo ha creído.

Aún pasando por alto este pequeño problema y la lo absurdo de la situación, las papeleras se han instalado con tan alta dosis de melapelismo que a poco que prestes atención no es difícil encontrar alguna que demuestre hasta que punto se trata de una operación de imagen para aparentar algo que ni siquiera han logrado entender.
 
Supongo que viendo la foto entenderéis a que me refiero.
 

En contraposición a la acción oficial, encontramos lo que la gente hace.
 
En la zona donde vivo hay familias que viven del reciclaje, y solo hay que pasar por sus calles para saber que ellos, a su nivel, si que saben lo que hacen, aunque las pegatinas de las papeleras del aeropuerto lucen mucho más en las fotos.


Esta gente busca entre la basura, selecciona, separa, corta, lava y seca los materiales que les interesa vender.
 
Cuando pasas por su calle ves los pedazos de plástico extendidos al sol y siempre alguien paseando sobre ellos arrastrando los pies para removerlos y acelerar su secado.


Pero claro, esto desde el aeropuerto no se ve.
 
Namaste!

 

sábado, 26 de julio de 2014

Control de velocidad

Desde hace unas semanas están de pruebas en la carretera de circunvalación de Calcuta: ¡estrenan radares!
 
A veces montan el radar, con  trípode y todo, en la acera. No intentan disimularlo y es fácil ver desde muy lejos a dos policías en cuclillas (o en la posición del pajarillo si llevan ya tiempo esperando) a la vera del cacharro.
 
Otras veces montan el circo completo, como se ve en la foto, formando una especie de gincana de conos, furgoneta, sensores a ras de suelo y, por supuesto, el radar con su trípode reglamentario.
 
El kit completo en medio de la carretera en plena recta. Nada que ocultar, probablemente porque si lo pusieran a la salida de una curva para que los conductores se lo encontraran por sorpresa no ganarían para reponer conos, sensores, radares, furgonetas ni agentes.


 
A mi me parece imposible atravesar ese "radar-barricada" a más de 20km/h sin llevarme medio control por delante.
 
Sin embargo los policías que esperan un poco más adelante no dan abasto para parar a todos los vehículos que hacen saltar el radar.
 
La razón es que cada conductor lleva un kamikaze dentro y, aunque me gustaría decir que no pasa nada para lo que podría pasar, lamentablemente si que pasa.
 
En la reacción de los implicados y testigos ante los accidentes, la actuación de la policía y la de la justicia prefiero no entrar, pero desde luego choca totalmente con lo que conocemos y en caso de un accidente grave provoca un dilema ético ante el que es mejor ponerse un impermeable y recordar que tú aquí estás de paso.
 
Namaste!
 

martes, 8 de julio de 2014

Ley de Murphy

Después de dos meses, hoy han venido a reparar uno de los aparatos de aire acondicionado del piso en el que vivo.
 
Que hayan pasado dos meses esperando no hay que tenérselo en cuenta, ya que fue cosa mía decir que no urgía por tratarse de una habitación sin uso, y cosa suya tomárselo al pie de la letra. Empate.
 
Para estas cosas tenemos un contrato con una empresa que se encarga del mantenimiento de todos los aires acondicionados de la compañía.
 
La persona de mi empresa que trata con ellos cuando hay cualquier avería me asegura que son la mejor subcontrata del mundo y que son unos profesionales como no hay otros en Calcuta, que acuden a la primera llamada, que se les puede dejar solos y hacen el trabajo a la perfección y defendiéndolos como la mejor opción para evitarnos problemas.
 
Curiosamente antes de que fueran a hacer la reparación de hoy se ha repetido la defensa cuando me ha puesto sobre la mesa un presupuesto de renovación del contrato anual en el que piden un pequeño incremento de, solo, un 15% sin más justificación que "las cosas suben".
 
Pese a que son los mejores y no hace falta, a mi me gusta estar en casa cuando van, pero hoy me ha sido imposible porque estaba haciendo gestiones, así que alguien de la oficina les ha acompañado para abrirles y que reparasen la avería.
 
Como tenía la mosca detrás de la oreja he preguntado por teléfono cómo iban, y me han dicho que directamente se llevaban el cacharro al taller para rellenarle el gas y no se que más, cosa que me ha extrañado porque el problema es un fallo eléctrico.
 
"Pues si que son profesionales", he pensado, "que no solo van a arreglar el fallo eléctrico sino que lo van a dejar como nuevo".
 
Cuando he llegado a casa he ido directamente a ver si había habido algún daño colateral, aunque siendo una empresa en la que se puede confiar con los ojos cerrados no sé cómo se me ha ocurrido.
 
En este punto conviene recordar que la casa tiene dos habitaciones, cada una con su aire acondicionado.
 
Pues si. Se han llevado el que funcionaba.
 
Por el interés del documento, pongo una foto del "butrón". Frio no da, pero airecito corre y puedo criar cuervos.
 
 
 
Y así, todos los días.
 
Namaste!

lunes, 7 de julio de 2014

Repasando la lección

Había visto muchas formas de llevar a los niños en la moto, pero nunca esta:


Casi siempre suelen ir delante del piloto, atrapados entre sus brazos y agarrados a los manillares, aunque otras veces van detrás, agarrados como lapillas.

Cuando el número de viajeros adultos aumenta se produce inevitablemente el "sandwich de niño", quedando este prácticamente oculto entre sus acompañantes debido a lo escaso del asiento y, en la mayoría de los casos, a lo voluminoso de los cuerpos.

Pero esta disposición de pasajeros "repasando la lección" era la primera y única vez que la he visto.

Namaste!

martes, 1 de julio de 2014

Un Domingo en la ciudad

Este Domingo estuve de visita turística por Calcuta.
 
Por motivos de trabajo nos ha visitado "un extranjero" durante cuatro días y, el último día, surgió la oportunidad de dar una vuelta a la ciudad con alguien local que la conoce bien y que se ofreció como guía.
 
Como la ciudad es lo que es, gran parte del recorrido se centro en la gastronomía. Así probamos los dulces de la tienda más típica de Calcuta, el mejor té de Calcuta, por supuesto callejero, y los mejores rollos de pollo de Calcuta entre otras delicias.
 
Todo ello con la promesa de que no olvidaríamos los sabores. Yo, en concreto, el del rollo de pollo y su delicioso aceite rezumante no creo que lo olvide jamás, ya que cuarenta y ocho horas después aún sigo sin poder comer sólido y con el simple recuerdo mi estomago trata de buscar una salida.
 
El aceite era tanto que hasta nuestro anfitrión le llamó la atención al camarero, quien le respondió que el cocinero titular estaba de descanso por ser Domingo y que "lo sentía Sir". Aún así me lo zampé sin doblar el codo, así que asumo mi responsabilidad y mantengo que, en general, con un poco de sentido común se puede sobrevivir sin licuarse.
 
En cuanto a lo geográfico, clásica visita al Victoria Memorial, referente obligado, y una más extraña visita a la Corte Suprema.
 
La Corte Suprema es un laberinto de edificios construidos por los ingleses, en continua rehabilitación (o eso parece por el estado) y hormiguero humano de togas, chicos del te y gente con papeles, muchos papeles. Al recinto solo se accede tras riguroso control de seguridad indio si tienes alguna gestión que hacer en el interior. Pero lamentablemente el Domingo está cerrado, así que nuestro visitante no pudo verlo en movimiento, que es lo realmente curioso y sobre lo que algún día escribiré.
 
El resto del recorrido transcurrió por los aledaños del rio. Visitamos los dos espectaculares puentes que cruzan el contaminado rio Hooghly y paramos el coche unos minutos sobre cada uno de ellos para sacar unas fotos, tal y como estrictamente prohíbe la normativa vigente.


Victoria Memorial, como si no hubiera visitantes por todos lados

El baño purificador en las aguas del sagrado Hooghly


Zona de acceso al rio para el baño
"Yo he crecido cerca de las vías y por eso sé,
que la tristeza y la alegría viajan en el mismo tren
¿quieres ver el mundo? Mira, está debajo de tus pies."
Té al carbón, calor sobre calor.


Vidyasagar Setu (1992) , puente sobre el rio Hooghly

Puente de Howrah (1943), impresionante

Nuestro guía nos enseño el templo dedicado a Krishna al que acude los Domingos. Justo iban a hacer la ofrenda al Dios y nos quedamos a verlo, a la vez que él atendía sus obligaciones religiosas  (para mi que la visita no fue casual del todo).
 
Visitamos también el crematorio donde los Hindús cierran su ciclo de vida y nos explicó que después de la incineración los hombres de la familia se tienen que bañar en el rio. Al parecer hay dos crematorios en Calcuta y, como todo, unas castas van a uno y otras al otro.
 
Este en concreto tenía capacidad para seis cuerpos, lo que parece escaso cuando el tiempo estimado para completar la cremación es de tres horas. En cualquier caso, el domingo solo había uno en proceso, así que supongo que lo tendrán calculado para que no se les acumule.

A mi enteder, y después de la ruta guiada del Domingo me parece que también al de los locales, Calcuta no tiene demasiado que ver y lo más interesante está en la calle, donde está la gente.

Lo demás, incluido lo del rollo, es pura anécdota.

Namaste!