miércoles, 9 de noviembre de 2016

Sin Billetes

¿Os imagináis que un día a las 10 de la noche recibís un whatsapp de un conocido diciendo que el Gobierno ha decretado que a partir de media noche los billetes de 20 Euros o más dejan de ser de curso legal?

India suprime de golpe los billetes de 500 y 1.000 rupias para luchar contra el dinero negro


Pues si, eso ha pasado aquí anoche. Festival del humor y la sorpresa.

Por supuesto,  cuando recibí el whatsapp de un compatriota que está en otra ciudad de India pensé que era una de esas típicas bromas chorras y no le dí más importancia, pero esta mañana al leer el periódico he descubierto que es en serio.

Es lo que tiene India: que a veces es difícil distinguir lo que es broma de lo que es serio.

Aquí hay (perdón, había) billetes de 100, 500 y 1000 rupias. Para que os hagáis una idea del impacto, un café en "una franquicia americana" cuesta unas 200 rupias. Con esto quiero decir que los billetes de 500 y 1000 rupias no tienen un valor exagerado, sino que son usados diariamente.

Tanto es así que cuando sacas múltiplos de mil (lo normal) los cajeros solo dan esos dos billetes.

No me hace falta ir al cajero para comprobar que si saco mil rupias hoy me va a seguir dando dos billetes de 500 o uno de 1000. Habría que ser muy pichón para pensar que esto está planificado de tal manera que durante la noche se han eliminado todos los billetes "ilegales" de los cajeros de India. Me descoj$%n# solo de pensar en semejante organización.

Aquí más bien se anuncia la medida por la noche y se avisa de que los bancos permanecerán cerrados al día siguiente. Ya está. Resuelto.

Así que no queda otra que sentarse y disfrutar con los cuatro billetes de 100 rupias que me quedan en el bolsillo esperando que las cosas fluyan, como de costumbre.

Espero que para cuando se me acabe el efectivo ya estén los cajeros operativos, aunque me temo que haya tal demanda que estén sin fondos durante varios días. O lo que es peor, que nadie se preocupe de cambiarles los billetes y sigan dando moneda ilegal durante meses.

Apuesto por lo segundo. Es el plan perfecto. Se ahorran tener que cambiar los billetes de los cajeros - perezón - ya que es el propio usuario el que irá al banco a cambiar el dinero que acaba de sacar del cajero.

Se van a sacar billetes nuevos pero mientras tanto, aunque solo sean unos días, ¿alguien habrá pensado que para sustituir un billete de 1000 hacen falta 10 de 100?. ¿Los hay en circulación?.

Respecto al fondo de la medida no me atrevería a poner en duda a los expertos del Gobierno que creen que la solución para recuperar el dinero de la corrupción es hacer ir a los defraudadores al banco con una identificación para cambiar sus billetes ilegales por unos nuevos de curso legal.

Por otro lado me parece pueril pensar que a quien tiene la capacidad, el poder y los contactos para amasar una fortuna de manera corrupta esto le suponga ni siquiera una incomodidad.

Vamos a ver como evoluciona el día. Tengo curiosidad de ver si la gente se lo va a tomar en serio más allá del impacto inicial o si todo va a seguir igual. A fin de cuentas los billetes se pueden cambiar hasta el 31 de Diciembre y no aceptar un billete de mil rupias puede hacerte perder una venta.

Yo mientras guardaré mis cuatro - ya tres tras el viaje en taxi de esta mañana - billetes de 100 rupias como oro en paño hasta que vea como conseguir más, porque en el paraíso hay muchas cosas que no se pueden pagar con tarjeta.

Edito el 14 de Noviembre, 5 días después de la desmonetización:

Cola estilo Indio a la puerta del Banco en Agra (El Pais)
Todo transcurre según el plan perfectamente trazado por el Gobierno, a saber, los bancos siguen sin tener dinero y los cajeros no funcionan.

Eso si, para mayor comodidad de los habitantes  el Ministro ha anunciado que el límite que se puede sacar en cajero por día sube de 4000 a 4500 rupias.

Repito, los cajeros no funcionan.

La brecha entre las regulaciones y la realidad roza el ridículo, como cuando el Gobierno prohibió los petardos de más de cierto número de decibelios en el Diwali de hace unos años o usar pinturas con plomo en las reproducciones de Dioses que se hacen por miles en todos los rincones de la ciudad durante el Durga Puja.

Ayer los bancos abrieron para dar servicio a sus preocupados clientes. Yo fui al mio pero al ver la cola de gente muy pegadita y con la certeza de que no tenían efectivo para darme (solo podría depositar mis billetes ilegales) decidí volverme a casa.

Como hacía bueno me dí un paseo buscando otros bancos con menos gente en los que probar a cambiar. Finalmente encontré uno en el que cambiaban máximo mil rupias y lo que devolvían eran billetes antiguos de 100.

Ni palabra de los billetes nuevos de 500 y 2000 que se supone deberían haber sustituido a los que dejaron de ser legales el Jueves. Y han pasado 5 días.

No tengo dinero para pagar la luz, ni la comunidad, ni...pero esto es India, así que más vale sentarse y relajarse. Lo contrario no sirve de nada.

Y a mi al menos me queda la tarjeta de crédito para comprar velas.

Namaste!

jueves, 3 de noviembre de 2016

Blanca medicina Ayuverda: Ungüento Tigre Blanco


Cuando tengo tiempo me encanta perderme por los pasillos de los supermercados descubriendo productos autóctonos que me puedo pasar horas escudriñando.

Hay secciones más y menos peligrosas. Por ejemplo, la de especias industriales me llama la atención, pero no me resulta difícil resistir la tentación de irme sin comprar polvo de chili, en ninguna de las cien versiones disponibles.

Sin embargo, la sección de decoración procuro evitarla porque ahí pierdo el control. Soy débil y lo sé. Esos cuadros con dioses de colores chillones dignos de restaurante chino tienen algo que me atrae.

La última chorrada que he comprado ha sido una figurita porta velas, también colorida, que tenían expuesta con ocasión del Diwali.

No sé, la miro y me sigue haciendo gracia, aunque seguramente para el ojo inexperto no difiera mucho de uno de esos cuadros con rios azules y cascadas entre praderas verdes onduladas, montañas con cumbres nevadas y un sol redondo amarillo alrededor del que vuelan pajarillos.  

No me influyen las críticas. No todo el mundo puede apreciar el arte.

Otra sección curiosa es la de perfumería donde se encuentran todo tipo de fijadores de pelo a base de aceite o cremas hidratantes que a la vez son blanqueadoras, como los dentífricos.

Si, aquí cuanto más blanco se está más éxito se tiene..al menos eso es lo que muestran los anuncios de la teletienda en los que la jovenzuela de rigor pasa desapercibida en la universidad hasta que se unta en crema blanqueadora y se convierte en el centro de atención de la muchachada.

Hay una subsección dentro de perfumería especialmente interesante que expone los productos medicinales naturales. Principalmente cremas y aceites que quitan dolores, mejoran la circulación, etc. La marca Himalaya ocupa gran parte del estante y vende también en España, aunque el producto que me ha llamado la atención hoy ha sido otro.

Inspeccionando en detalle he encontrado una joya que extrañamente no se ha expandido aún por el mundo: El Bálsamo Tigre (Ungüento blanco).

Edito tras los cientos de miles (dos) de comentarios que me llegan desde todos los rincones del globo reclamando el alivio que el Bálsamo Tigre Blanco ha traído a las vidas de occidente: El Balsamo Tigre Blanco SI se ha expandido por el mundo al menos tanto como la aspirina, si no más.






















Caja hexagonal, producto de un minucioso estudio de marketing (que no de costes), y en letras mayúsculas:

"BÁLSAMO TIGRE - BLANCA MEDICINA AYUVERDA" (más o menos literal)

Todo lo que lleve la palabra Ayuverda es muy sano y tan típico de India como el Yoga. Vamos bien.

Ahí ya estaba enganchado y dispuesto a llevármelo aún sin saber para lo que servía, pero como el exceso de tiempo en malas manos puede hacer mucho daño he seguido leyendo la letra pequeña para saber los beneficios que reporta su uso.

Literalmente: "Para rápido efectivo alivio del dolor de cabeza, congestión de nariz, flatulencia y picores provocados por picaduras de insectos [...]"

....¿flatulencia?...

¿Tendrá instrucciones dentro?. Me refiero a que contra la picadura de bicho te lo echaras sobre la picadura, contra la congestión de nariz te lo podrás debajo de los orificios nasales pero...¿para la flatulencia donde hay que ponérselo?

Afortunadamente da unas pistas: "Solo para uso externo" y "Puede causar irritación en algunos tipos de piel. Probar en una zona pequeña primero". Una de cal y una de arena.

Inciso aquí para informar a quien le interese que las instrucciones en India son opcionales, es decir, se pueden seguir o no y el resultado es el mismo: producto roto a los dos días. Adjunto prueba mediante otra de mis adquisiciones pre-Diwali: La guirnalda de leds (definitivamente, tengo que centrarme en la sección de comestibles)



En la parte delantera de la caja: "Uso interior/exterior"
En la parte trasera de la caja: "la guirnalda es tan solo para usar en interiores"

No quiero tener esa duda sobre la aplicación con el ungüento tigre blanco. Lo devuelvo a la estantería.

Además, pensándolo bien, ¿a quién le puede interesar un remedio, por muy Ayuverda que sea, que trate la congestión nasal y la flatulencia a la vez?

Namaste!

domingo, 30 de octubre de 2016

Shubho Diwali 2016

Dibujo en el suelo hecho con polvos de colores frente a la puerta de uno de mis vecinos . Una pena que las velas estuvieran apagadas.

30 de Octubre de 2016...¡¡FELIZ DIWALI!!

No pensaba escribir sobre el Diwali este año porque ya he escrito sobre ello bastante y porque es algo que no se puede describir y necesita ser visto - o mejor dicho oído - para entender lo que significa para los indios.

Pero después de los Diwalis vividos en Calcuta hoy he vuelto a percibir el espíritu de la celebración como la sentí en Rajasthan - aunque aún bastante lejos - así que no me he podido resistir.

Cada vecino pone velas iluminando la entrada de su casa que, hoy, permanece abierta de par en par para que la Diosa Lakhsmi entre y les traiga fortuna. El suelo delante de la puerta se suele decorar con dibujos de bienvenida hechos con tiza o esparciendo polvos de colores.

Otro vecino: velas por la escalera guiando a Lakhsmi hasta la puerta, siempre abierta. Dibujo en el suelo (pegatina)

Las calles, normalmente oscuras por la escasez de alumbrado público, quedan así iluminadas por miles de velas que, junto al reducido tráfico, crean un ambiente muy especial.

Las familias se reúnen en torno a la mesa vistiendo sus mejores galas y tiran petardos, muchos, a las puertas de su casa. Esto vale igual si viven en una casa unifamiliar o en una torre de apartamentos de treinta pisos, aunque aquí, a diferencia de Calcuta, al menos tienen la deferencia de bajar a la zona común del aparcamiento en lugar de tirarlos en el descansillo.

La cantidad de pólvora quemada es tal que, sin exagerar, no se dejan de escuchar detonaciones ni un segundo durante todo el día, dando lugar a una insana nube de humo que envuelve la ciudad (se puede apreciar en el cielo en las fotos nocturnas) que proporciona picor de ojos y un bonito moreno a las secreciones nasales que tarda días en irse.

Dejando a parte la espiritualidad que desborda el Diwali y que, como digo, hay que vivirlo, una cosa que me ha llamado mucho la atención durante mi paseo es que nadie ha tirado un petardo para molestarme, y eso que he pasado entre grupos de chavales en modo "celebración" con el riesgo que ello conlleva. Creo que en España caminar por calles estrechas y desiertas entre gente tirando petardos sin sentirme en peligro sería impensable.

Tan impensable como que alguien hiciera un dibujo con polvos de colores en una zona común y tardase más de cinco minutos en ser destruido.

Habría que buscar la razón, pero yo hoy estoy de fiesta....¡Y me encanta esta Fiesta!


Fuegos y petardos a las puertas de casa en las calles sin tráfico.

Road number 1, una de las principales calles de Hyderabad, sin tráfico y con los pocos comerciantes que hay abiertos festejándolo a las puertas de sus tiendas. 

Celebración familiar a la puerta de casa en una calle, hoy, tranquila.

Cada uno a lo suyo en la puerta de su casa



Fuegos en familia antes de la cena. La calle llena de resplandores de otros vecinos también celebrando.

Fuegos en familia antes de la cena. La calle llena de resplandores de otros vecinos también celebrando.

Todos participan

Paseando sin problemas. Esperar a que lo quemen y pasar. Ellos siguen con su celebración sin fijarse en mi.

Mi modesta (y no molesta) contribución a la iluminación de Hyderabad con una guirnalda de luces en mi terraza.

Namaste!

jueves, 25 de agosto de 2016

FRRO..otra vez (Versión Hyderabad 1.0)

Sabía que mi regreso a India después de lo que yo pensé era una despedida definitiva desde las playas de Kerala y el mar de Arabia hace ya año y medio tenía algún fin.

Los astros se alinearon para que después de un año fuera del país el destino en forma de trabajo me trajera de nuevo aquí. ¿He dicho destino?. Quería decir Karma.

Me encanta lo que hay detrás de ese concepto. Según la teoría del Karma cada uno obtiene en las sucesivas reencarnaciones lo que ha sembrado en las vidas anteriores. Y así me siento, con la diferencia de que los hinduistas no recuerdan nada de sus reencarnaciones anteriores y eso, creerme, ayuda.

Acudir al Registro de Extranjeros sabiendo lo que te espera es una experiencia estresante, aunque también es verdad que ese conocimiento te ayuda a no perder el juicio en la gestión, aparentemente sencilla, de decir "aquí estoy" oficialmente.

Me explico: Todo extranjero que vaya a pasar más de 183 días al año en India o que posea cierta clase de visa está obligado a registrarse en la oficina del FRRO (Foreigners Regional Registration Office) en el plazo de 14 días desde su llegada.

¿Y qué pasa si no lo hace?. Ni idea. No he encontrado respuesta.

Lo cierto es que es una gymkana perfecta para que el extranjero pase las 12 pruebas de Asterix en versión India.

Aquí va la mía de este año. La descripción es tan larga como la realidad misma, avisados estáis:

Día 1 de estancia en India, Viernes: Llegada a India colado en business (Karma +1) un viernes por la mañana, sello de entrada en el país que da la vuelta a mi reloj de arena de 14 días, gestiones mínimas y a una reunión. Poco tiempo para dedicarle al registro.

Día 2, Sábado: Me pongo con el registro online, primer requisito para conseguir una cita en el FRRO. ¿La gracia?, pues que solamente después de haber rellenado el formulario - ¿nombre de su padre?,¿es usted Pakistaní?, ¿cuál es su religión?, ¿es su padre Pakistaní? y otras preguntas del estilo - la web te descubre un listado de documentos que hay que cargar online para completar la solicitud y conseguir la cita presencial en sus oficinas, que en realidad es donde se cuece todo.

"Bueno, no es tan malo..contrato de alquiler de la casa pasado por notario...lo tengo". Lo subo. No, no lo subo. El tamaño máximo permitido son 200Kb y solo en PDF. Eso y nada es lo mismo. Le quito hojas "inútiles". Nada. Busco compresores en PDF online, No es suficiente.

Tres cuartos de hora después he dejado solo 3 hojas de contrato y lo he reducido a calidad ilegible...nada, aún 400kb

"¡¡Me c%g$ en t&d@!!"·

Tengo que pedir que lo escaneen de nuevo en la oficina de Delhi, donde está el original, y me lo manden por correo eléctronico. Pero es Sábado. Por tema de plazos igual no fue tan buena idea llegar a India un viernes antes de un puente. O que sea el único de la empresa relacionado con mi proyecto que trabaja los Sábados.

En mi defensa diré que yo tenía reservado el billete para llegar el Martes justo después de la fiesta nacional que se celebra el Lunes, pero hubo que cambiarlo por la poderosa razón de "cuanto antes te vayas mejor". No me lo tomo a mal, la pregunta "¿y tú cuándo te vas?" me persigue tanto en España como en India.

Piden también unas cartas firmadas por el director de la empresa que, evidentemente por la novedad, no tengo. Esas me las tienen que enviar desde Malasia. ¿Y los originales?. Hay que cargarlas en la página web del FRRO, ¿qué más da no tener los originales?

Paso horas comprimiendo, descomprimiendo y quitando hojas a los documentos para lograr reducirlos al peso birria autorizado. Me planteo seriamente que esto es India y que nadie va a comprobar los documentos online, sino los que entregue en mano una vez termine la solicitud y consiga la dichosa cita.

"¿Y si en vez de esperar hasta el martes a que me manden el documento de nuevo engaño al sistema cargando una hoja en blanco o cualquier otro documento?". Si dicen algo se dice "I am sorry Sir" con sonrisa y movimiento de cabeza tipo burbuja y arreglado. A ellos les funciona. Pero aún estando convencido de que a) no lo va a mirar nadie y b) tengo el movimiento burbuja suficientemente perfeccionado como para que me funcionase la excusa, al final me puede el "no, no, noooo...." occidental, así que espero hasta el Martes.

Día 3, Domingo.

Día 4, Lunes Festivo.

Dia 5, Martes: consigo el contrato escaneado en calidad ínfima, esa que no se puede imprimir porque las letras no salen claras. Subo todo, incluidas las cartas que me envían por correo desde Malasia y consigo el calendario de citas para elegir. La primera disponible, el Viernes. Allá voy.

Día 6 y Día 7, de espera: Ya he consumido la mitad del plazo para inscribirme y ni siquiera he empezado el partido de verdad, ese en que tienes un oponente delante que busca cualquier resquicio para meterte un gol. Y lo que es peor, que tiene todo el tiempo del mundo y puede pedir cualquier papel.

Servicio Público: listado (abierto) de
documentos necesarios para la inscripción
en el FRRO de Hyderabad, visa de trabajo
Si, así lo pone en el "listado de documentos obligatorios". El último punto de la lista es el maravilloso "cualquier otro documento solicitado por el FRRO", convirtiéndola en una lista infinita lo que garantiza muchas horas de diversión.

En estos dos días de espera se me ocurren muchos documentos que, si se me piden, me pondrían en un aprieto. Cosas de haber pasado por este tramite ya cuatro veces y saber por donde pueden salir. Como dije antes, el no acordarte de reencarnaciones pasadas permite vivir más tranquilo la presente.

Día 8, Viernes (¿ya es Viernes otra vez?): Acudo a mi cita a las 14:00h con las copias impresas de los papeles que he proporcionado online. Como esto es India, llego a las 12 y, efectivamente, procedo con normalidad como si fuera exactamente la hora de la cita porque, básicamente, no hay hora de la cita que valga para nada.

Llego al edificio, tercera planta, y dos salas. Malo. Este juego me lo sé. Se llama "pin-pon Indio". Te pongas en la cola que te pongas, jamás vas a acertar. Eso es Ley de Murphy, diréis acertadamente. El "pin-pon Indio" aparece cuando en un segundo intento te colocas en la otra cola y tampoco aciertas. Ahí está el más mérito por su parte.

Sala 301, con un guardia con rifle en la puerta y una cola en la primera ventanilla: "información". Deduzco que en información te ven los papeles y, si son correctos, te permite pasar dentro de la sala donde están los funcionarios de inmigración que los miran con lupa y aprueban o rechazan la solicitud.

Como hay cola y para eso siempre hay tiempo me dirijo a la otra sala, la 303 (¿y la 302?. No pregunto).

Un cartel que pone "recoja su número" pegado en la pared y debajo un señor con una mesa y un libro. Le digo que tengo cita y me señala el libro para que me apunte. Hecho. Me señala la sala 303 que está justo detrás de él. Entro en la sala y hay un montón de gente esperando en sillas de frente a una tele con noticias y debajo de la tele, en escorzo imposible para un humano no entrenado, un funcionario escurrido en una silla. Le repito mi frase "tengo una cita", "traes los papeles" "si" "pues vete a la otra sala, la 301"

Voy a la sala de la cola donde se cuecen las cosas importantes. Espero en la cola. Llego a la ventanilla de información donde hay una señora con cara de pocos amigos que extiende la mano entre los huecos que dejan los cristales protectores. ¿Protectores de qué?. Pregunto demasiado. Pronto lo descubriré.

Le paso la copia de los documentos subidos a su página web y empieza a darles vueltas. "¿Tiene la copia del contrato de alquiler?", "si, está detrás del pasaporte", "¿tiene la carta de solicitud?", "si, mire está...", "déjelo, va a ser más rápido si va a la otra sala (303) y pide el listado de documentos que hacen falta". Me devuelve los papeles.

Arrrrghhh

Vuelvo a la sala 303. Mismo tipo escurrido en la silla tocándose la sardina sin disimular. "Me mandan de información para que le pida el listado de documentos que hacen falta", "toma" y con naturalidad como si no le hubiera preguntado antes, me da un papel de la repisa donde ahora, y la vez anterior, yo apoyaba los brazos ("pensamiento grosero aquí que no creo que me quite puntos de Karma")

Veo el listado. Primera línea en negrita: "los originales de todos los documentos son necesarios para cotejar". Bien, no tengo ninguno. Ni siquiera mi contrato. Ni posibilidad de tenerlos. Buen comienzo para tener algo de que hablar con los oficiales que revisen mis papeles, si es que llegan a revisarlos.

Sigo leyendo y sin sorpresa descubro que la lista de documentos a entregar no coincide con la lista de documentos que pedían durante la solicitud online y que, oh sorpresa, son los que llevo yo debajo del brazo.

Bueno, son las 13:15h (si, solo he tardado hora y cuarto en esto) así que me pongo en la cola de información otra vez para que la señora me corrobore lo que ya sé que me falta y, sobre todo, me descubra que nuevas sorpresas me depara la pantalla dos de este jueguecito.

La cola avanza despacio. Cuando ya solo queda uno delante de mi para que me atienda el chaval se da la vuelta y me dice que la señora ha dicho que ya no atiende más, que van a comer. Miro el reloj: 13:36h

Efectivamente, la señora termina con el que estaba y cierra la ventanilla, El soldado de la puerta reduce el paso a una sola hoja y la cola se dispersa.

Yo tengo un papel con una cita a las 14:00h. Claro que creo que también pone "Welcome to India". Festival del humor.

Como sé que no tengo los papeles decido marcharme. Mañana será otro día, concretamente Sábado, así que hasta el Lunes.


Día 9, Sábado y Día 10, Domingo: Recopilo lo poco que me faltaba y lo preparo para el lunes. Quedan 3 días para convertirme en ilegal en el país, ya que el Día 14 también es festivo.

Mirándolo por el lado bueno, al menos ahora sé que los originales (que no tengo) son obligatorios y ya tengo algo de qué hablar con los funcionarios el Lunes por si nos quedábamos sin temas.

Día 11, Lunes: Tic-Tac, tres días para el fin del plazo y todo "perfectamente sin controlar". Voy al FRRO por segunda vez, hoy a las 11 de la mañana, entre el desayuno y la comida, que no me gusta molestar.

Ya conozco las salas, a la de información y al tipo al que hay que hacerle la pregunta correcta para que te de la respuesta ajustada.

Voy directamente al de la mesita del "coja su número". Me apunto en el libro sin preguntarle y le pido un número sin titubear, como si supiera para qué. Me lo da. Se conoce que como el Viernes no se lo pedí, no me lo dio. Otro que espera que le hagas la pregunta exacta. Luego descubriría que ese es el número por el que te van a llamar una vez superes la fase dos del juego (ventanilla de información) y llegues a la fase tres (mostradores de inmigración)

Con mi número, mi lista de documentos y mis documentos no originales me pongo de nuevo a la cola de información. Veo caras que me suenan. Creo que no soy el primero que repite.

La señora de información ve que está todo lo que pide el listado y, como tiene que intentar marcar su gol, con mal tono me dice que mi cita era el Viernes, que por qué iba el Lunes. A punto de eructarle un exabrupto le digo que si que estuve el viernes, que me faltaba el listado y que cuando volví ella se fue a comer.

Fase completada. Me da paso a la sala donde hay otro montón de sillas, 8 mostradores (no todos operativos) y pantallas que en lugar de retransmitir las noticias van llamando por número e indicando el mostrador que está libre. Menos mal que he cogido el mio fuera aunque no sabía para que era. Si no no hubiera pasado nada, simplemente que cogería el número más tarde y tendría que esperar más. Todo se reduce a esperar o a esperar más.

Cuando me llaman me atiende un chaval majete que se queda bloqueado con alguna duda y me lleva a la ventanilla del supervisor, está también protegida con cristales (maaaaalo)

El supervisor también es un tipo simpático que hace perfectamente su trabajo: intenta meter goles.

El punto de arranque de la conversación es que si mi empresa está en Delhi, yo no tengo motivos para residir en Hyderabad y, por tanto, no me puedo registrar ahí y tengo que irme a Delhi.

Esto, así, es un Game Over total. Dado que él es un jugador nato y se le nota, jugamos, sabiendo que una defensa incorrecta me crearía un problema muy gordo. Le explico que trabajamos en proyectos y que no tenemos una oficina en cada proyecto, sino una central desde la que se gestionamos, pero que la gente tiene que estar desplazada.

He salvado el match point y ahora discutimos como probar eso de una manera que sea viable para mi y que a él le deje satisfecho. Tiro un contraataque y le digo que tenemos contratos con el Gobierno (resaltando la palabra Gobierno, que aquí pesa mucho) y que se los puedo enseñar.

El Gobierno es el Gobierno y lo primero que me dice es que si nosotros tenemos que hacer un proyecto él no nos lo va a impedir. Es tan amable, y lo digo sin ironía, que te toma el tiempo de aceptar leer uno de los contratos que llevo en el ordenador pese a la cantidad de gente que se estaba acumulando en la ventanilla. Y no una lectura rápida, lo ve entero y apunta las hojas que quiere que le imprima y entregue junto a la solicitud.

Dice que ahora lo tiene más claro y nos disponemos a acordar una solución. De nuevo valoro el tiempo que estaba dedicandome con toda la gente que intentaba meter sus papeles en la garita mientras hablábamos. El concepto fila no existe y la gente le metía los papeles en la cara para que se los cogiera mientras discutíamos mi caso.

Hasta entiende que los originales están en España y que, aunque quiera, no puedo presentarlos a tiempo.

Nos pasamos unos quince minutos poniéndome a prueba, primero, y buscando una solución, después. Me sorprende mucho que dedicase ese tiempo e interés cuando en mi experiencia anterior en Calcuta el personaje que revisaba la documentación no dedicaba más de dos minutos por solicitud, ni muchísimo menos iba a permitir una conversación con un solicitante.

Si decía que algo no valía, por absurdo que fuera, no había réplica posible. Claro, que detrás de esa actitud había otras motivaciones no muy limpias que en Calcuta están a la orden del día y que hacen que cualquier gestión que implique funcionarios sea un infierno de trampas hasta que das, del verbo dar, con la tecla adecuada,

Como no llevo absolutamente ningún documento original y eso tampoco lo puede aceptar me pide al menos una carta original firmada por mi director que está en Delhi (no va a indagar si está autorizado para firmar) con cierto contenido referente los motivos que hacían necesario que yo tuviera que estar en Hyderabad y que le imprimiera las páginas que había marcado en la revisión de los contratos.

Además me dice que no me preocupe que no voy a estar ilegal en el país y, como la carta tiene que venir desde Delhi, me ofrece dos o tres semanas de margen para presentar los documentos y terminar el registro.

Le digo que dos es suficiente, apunta lo hablado en mi solicitud junto con la nueva fecha de entrega que extiende los 14 días iniciales y agregando el texto "sin recargo por retraso", lo firma y me marcho. Preparo el borrador de carta en el taxi y lo mando por correo electrónico a quien la tiene que firmar para su tramitación urgente.

Día 12, Martes: El correo llega desde Delhi cerca de las 12 de la mañana. Según lo recibo, añado la carta original al resto de documentación y salgo volando para el FRRO.

Voy al registro, Saludo al de la mesa de los números, al soldado de la puerta, a la mujer de información y me dirijo como si trabajara allí a ver a mi amigo el supervisor sonriente.

Al de la sala 303 que está escurrido en la silla debajo de la televisión no le saludo, que no quiero despertarlo.

El supervisor mientras atiende a otro me pregunta si traigo todo. Le digo que si y, sin revisarlo, me pone a mano el número que me corresponde y me manda a la sala de espera para que, de nuevo, uno de los funcionarios de inmigración revise la documentación cuando me toque el turno.

Es la una y pico y me dice que va llevar tiempo porque es la hora de comer. Efectivamente los mostradores están desiertos hasta las 14:30h. Ya no sé como sentarme. Lo mejor es que cierran a las 18:00h, así que para bien o para mal no me quedan más de 3 horas.

A las 4 y pico me toca. No es el mismo chico que me atendió ayer y me llevó al supervisor, pero está en el puesto de al lado. Me sonríe y me dice si tengo todo. "Eso espero, me lo ha revisado el jefe. A ver qué dice tu compañero". El que me atiende también sonríe.

Entre que busca España en un mapa en el móvil y me pregunta por los toros intenta marcar su gol y pregunta si no cobro nada más que lo que pone en mi contrato. Le digo que no. Me dice que es poco y que por qué vengo a India a trabajar por un sueldo tan bajo, que por ese sueldo lo haría un Indio. Le digo que me va a hacer llorar. Paro el peligro de entrar en bucle documental diciéndole que en España ese sueldo no es tan bajo. Tema cerrado.

Le explico lo que escribió el supervisor y los papeles que lo aclaran, pero no lo tiene claro y volvemos al supervisor sonriente.

Pese a que el chaval tiene dudas el supervisor le explica sin hacerle demasiado caso qué documento cubre cada punto de los que él quería cubrir. No hay más que decir. ¡Aprobado!

Me dicen que vaya a la sala 303 - donde estaba la tele y el señor dormitando - y que esperé allí a que me llamen para darme el papel. Tardarán aproximadamente una hora.

Efectivamente, una hora y pico después, pasadas las 17:00h me llaman y me dan mi hojita como residente en Telangana.

Y todavía me ha sobrado un día.

Pese a lo descrito, nunca tuve duda de que iba a conseguir el registro a tiempo. Simplemente es cuestión de saber el papel de cada uno y que nunca van a darlo a la primera, así que lo mejor es asumirlo, relajarse y fluir intentando hacer que cada visita sea un pasito en la dirección correcta.

El problema es responder incorrectamente a alguna de las dificultades que cada uno de los participantes va a poner. Eso si puede hacer el proceso más complicado en el sentido de tener que presentar mucha más documentación o incluso que te nieguen el registro en esa ciudad y te manden a Delhi.

Durante estos tres días no he visto a ningún extranjero caucásico que estuviera gestionando sin ayuda de un Indio el Registro. Incluso en varias ocasiones los funcionarios me han preguntado extrañados si no conocía a nadie en Hyderabad y, visto en perspectiva, tengo cierta satisfacción rara por haber sido capaz de superar esté trámite sin demasiados problemas y por mis medios.

O eso o es que me estoy convirtiendo de uno más de ellos.

Lecciones aprendidas:  El tiempo es relativo
                                     Esto es solo una vez al año, no merece la pena morir en el intento.
                                     ....nada más.

Namasté!





viernes, 19 de agosto de 2016

La grúa municipal (II)

Me equivocaba y lo reconozco: La grúa municipal si es un buen negocio.

Si bien es cierto que aquí el tráfico no se rige por ninguna ley - más allá de la del más fuerte/grande - eso no significa que no haya leyes que cumplir.

Y así un día, el Commissioner de la policia se levanta con el estomago agriado y decide movilizar sus huestes a un determinado punto para sancionar un delito en concreto.

Grua con silla y salón de té a la espera de su turno






Ayer decenas de agentes y un par de grúas barrieron una de las calles del barrio donde vivo sancionando a todos los motoristas que incumplían la ley.

Perdón por la redundancia: a todos los motoristas.

En mi busqueda de una fotocopiadora (eso es otra historia) me topé con el dispositivo y al ir avanzando por la calle lo pude apreciar en todo su esplendor.

Grúa aprovechando bien el viaje (foto ampliada más abajo)
Primer tumulto de gente, sirenas y policía. ¿Qué ha pasado?. La policía cargando motos en la grúa como si no hubiera un mañana y los usuarios (ex-usuarios) arremolinados pidiendo explicaciones:

- "¿Sabe usted por qué le sanciono?"
- "¡Pero si yo aparco siempre ahí encima de la acera y no molesta a nadie!"
- "Caballero, yo soy un mandao..."

Proceso de carga de moto en grúa I: El alzamiento
Por cierto, no he mencionado que el tumulto tenía lugar justo en el punto en que saque la foto de la entrada anterior (melapelismo), ese en el que aparcaban las motos de tres en tres impidiendo totalmente el paso por la acera cuando sitio de sobra para no molestar.

Sonreí. ¿Seré mala persona?. Aunque sepa que no tiene nada que ver con esa infracción ya que se estaban llevando todas las motos, cada vez creo más en el Karma.

Aproveche para saciar mi curiosidad y ver como cargaban la moto en una grúa que, en realidad, está preparada para levantar contenedores de escombro con cadenas.

Proceso de carga de moto en grúa II: El arrastre
La espera me sirvió para aclarar esa duda y también por qué el equipo de grúa lo componen cien y la madre: Las suben a pulso.

Entre dos o tres la levantan desde el suelo hasta que apoya en la plataforma de la grúa y uno desde arriba tira de ella arrastrándola más o menos ortodoxamente.

Es de esperar que menos ortodoxamente cuanto más pese la moto. También llegue a la conclusión de que esa grúa no es para coches. O si...

No hay más grúas, solo multas
Continuando calle abajo otro tumulto. Aquí no hay grúa, solo un ejercito de agentes parando y poniendo multas a dos manos a todos los motoristas que pasaban sin casco.

Perdón por la redundancia: a todos los motoristas que pasaban.

Aguas abajo de la calle el tráfico era mucho más fluido de lo normal gracias a todos los motoristas que se habían sacado de la circulación y los pocos que se veían iban con casco.

Otra mañana de satisfacción por el deber cumplido.

Y por si alguien se pregunta si disfrutan con esto, me he permitido aumentar la foto del conductor de la grúa mientras que esperaba a que los policías le abrieran paso entre los ex-motoristas engorilados para salir cargado.



No, si no..

Namaste!

viernes, 1 de julio de 2016

Melapelismo

A ver, repetir conmigo:

Me la pela todo
Me la pela todo
Me la pela todo
Me la pela todo

¿...hemos acabado ya?. Es que he dejado fuera la moto y parece que va a llover,


No había más sitio...¿No se habrá dado cuenta de que cortaba la acera o es que directamente se la suda?

Efectivamente, la respuesta es correcta.

Otro día, otro al que se la pela todo mucho el resto de habitantes del planeta:



Y así, cada día, con todo.

Esta mentalidad del "yo primero" te la encuentras a cada paso y en todos los ámbitos. Yo lo encuentro absolutamente desesperante y a diario tengo que contar hasta tres varias veces para no soltar algún improperio a quien complica la vida a los demás sin necesidad, aunque reconozco que a veces se me escapa antes de terminar la cuenta.

Puede que sea porque son 1200 millones de seres y tengan el gen de la supervivencia muy latente, pero para mi el egoísmo profundo que subyace tras actos tan simples como este es la lacra que impide que India avance más rápido.

Lo importante es mi círculo y lo que pase en el tuyo me da igual. Así es muy difícil progresar.

Namasté!

miércoles, 22 de junio de 2016

La grúa municipal


Entre el ruido continuo de bocinazos a los que he conseguido acostumbrarme mientras camino por la calle (ya veremos cómo califica el otorrino esta "costumbre") de repente llama mi atención una sirena que sobresale sobre todo lo demás, mucho más fuerte que la de las ambulancias, y luces de emergencia giratorias que se paran a mi altura iluminando la acera de rojo.

Sorprendido por el ruido y las luces giro la cabeza hacía la calzada esperando ver un camión de bomberos y lo que me encuentro a mi lado es...una grúa municipal.

Pero ojo al kit de grúa, que parece de los clicks de Famobil por lo completita que viene:


Grúa municipal, Hyderabad


Contenido de la caja:

* Camión grúa tipo contenedor con luces y sirenas categoría AAA, de esas de "niños, no lo intentéis en casa".
Me da a mi que la carga del vehículo ahí no debe ser demasiado cuidadosa. Me quedé esperando a ver cómo lo hacían, pero fue una falsa alarma y siguieron su camino de vacío, si se puede usar la expresión "de vacío" con toda la gente que llevaba encima

* Cinco figuras. Dentro del camión el conductor y un policía. Sobre la caja y perfectamente asegurados por agarre manual, ya que dentro no caben, dos operarios y otro policía que se entiende de menor rango o experiencia que el que va dentro cómodamente sentado.

Al principio extraña ver tanta gente encima de la grúa, pero si lo pensamos llevan todo lo necesario para completar de manera autónoma todo el ciclo denuncia-grúa-multa.

El día que los alcaldes de las grandes ciudades de España descubran el sistema y encuentren argumentos para esquivar los problemillas de seguridad que presenta, verán que son todo ventajas y lo optimizarán subiendo a la grúa un cajero automático para que la multa quede pagada en el momento y a un equipo de juzgado para resolver sobre la marcha los recursos de aquellos insensatos que osen renunciar al super descuento del 50% que hacen si no rechistas. 

Yo esto lo veo exportable. Lo registro.

Namasté!

domingo, 12 de junio de 2016

Distribución eléctrica


Dicen que los americanos tienen capacidad para controlar la información que circula por internet en todo el mundo.

No puedo ni imaginar la instalación de servidores que hacen falta para eso.

Pero si India quisiera controlar el suministro eléctrico de todo el mundo la instalación necesaria no distaría mucho de la de esta farola del barrio en donde vivo.



Y el otro día todavía había cuatro operarios con una escalera intentando colgarle algún cable más.

Destacan las pegatinas de "riesgo eléctrico" en las cajas que cuelgan de los cables a un metro del suelo. Ante todo la seguridad.

Si algún día, estéis donde estéis, os quedáis sin luz, avisarme y echo un ojo a ver si es que están de mantenimiento en la farola.

Este es solo uno de los obstáculos que hacen las aceras intransitables, cuando existen.

Namasté!

domingo, 5 de junio de 2016

Tracción humana

La entrada de hoy es cortita en cuanto a texto, más que nada por compensar las dos últimas que claramente se me fueron de las manos.

Básicamente la idea de escribir me viene de una foto que saqué en Delhi la semana pasada en la que el repartidor de una tienda de electrodomésticos asegura la carga sobre su bici de tres ruedas para que no se le mueva durante el complicado trayecto que tendrá que hacer así cargado entre el caótico tráfico de la ciudad.

Lo que me llamó la atención es que la carga no es un microondas, sino un frigorífico así, en todo su esplendor.

En realidad ya había visto cosas como está (y peores) pero no desde que salí de Calcuta hace más de un año y lo tenía olvidado..y aquí me estoy escribiendo un recordatorio.

En Hyderabad, sea por que está más avanzado, sea porque tiene unas cuestas que les exigiría el uso de un piolet, se ve poco vehículo de "tracción humana". 

En Calcuta me acostumbré a ver el uso de la fuerza humana para mover todo tipo de mercancías por las calles y quiero aprovechar aquí para hacer un breve resumen.



Rickshaw

Los más básicos, los rickshaws, esos carros de dos ruedas en los que se pueden montar dos personas, generalmente rellenas por definición (no interesadas en andar las cortas distancias que los rickshaws pueden cubrir) de los que tira literalmente una persona generalmente descalza y en los huesos.


Gente pobre que, en muchas ocasiones, no tiene más posesión que el carro.






Siguiendo en la misma familia, pero dedicado al transporte de mercancias está esta otra especie de rickshaw cuyo nombre, si lo tiene, desconozco.

Por la noche en Calcuta, cuando los coches desaparecen de las calles estos portadores ocupan su lugar en un número inimaginable junto con manadas de perros callejeros que deambulan en grupo.

Quizás la imagen más llamativa de la ciudad por la noche.

En concreto, los alrededores de la estación de Howrah están literalmente tomados por estos porteadores y la actividad que hay a las 3 o 4 de la mañana es una imagen digna ver.


Ciclo rickshaw
El siguiente paso en la evolución natural es el Ciclo rickshaw. Con la foto sobra la descripción.

Cuando el conductor intenta dar pedales distribuye su peso de un pedal al otro poniéndose de pie, pero en general es más el peso del conjunto que el de su cuerpo, por lo que lo normal es ver al señor bajado de la bici y empujando el armatoste con toda su alma porque es más fácil arrastrarlo que moverlo dando pedales

Transporte de gas (Butanocleta)

Y luego tenemos variaciones del ciclo rickshaw que en lugar de usarse para el transporte de viajeros se emplean para el movimiento de mercancías.

Aquí la variación es infinita, e igual se usan para transportar frigoríficos, como el de la foto inicial, que cualquier otra cosa que se pueda necesitar.

Transporte escolar

En las fotos a modo de ejemplo tenemos el transporte del equivalente a la bombona de butano (o butanocleta) que, por supuesto, cumple con todas las medidas de seguridad para moverse con absoluta tranquilidad en medio del tráfico en una ciudad de 20 millones de habitantes sin el más mínimo riesgo.

A continuación, una de mis favoritas aunque la foto no tenga mucha calidad porque estaba demasiado cerca: El transporte escolar.

Transporte de...cosas
La foto está sacada en Calcuta y en una zona por la que pasaba a diario y, personalmente, me daba miedo que nos llevásemos a alguna moto por delante.
Una calle de dos carriles con tráfico típicamente Bengalí (mucho peor que el indio en general), donde dos coches se cruzaban sin aminorar la marcha mientras la gente caminaba por los bordes y las motos adelantaban entre los coches. De ahí lo pegado que estaba yo cuando saqué la foto.

Pues ahí, este señor pedaleaba con su clásica alternancia cansina de peso de una biela a la otra, a la velocidad de las mariposas, mientras un par de niños uniformados y perfectamente peinados miraban desde el interior con normalidad el tráfico que les rodeaba.

Esta es una de las muchas veces que cada día pienso que aquí no pasa más porque hay 33 millones de dioses y pueden vigilarlo todo.

Cococleta

Y en caso de que no quieras o no puedas adquirir un ciclo rickshaw siempre puedes apañar tu bicicleta para que haga las funciones, como el vendedor de la foto que ya fue protagonista de una entrada (la cococleta).

Estos tipos de transporte desde fuera pueden parecer una barbaridad, pero en realidad hay que entenderlo en el entorno en que se dan.

Personalmente nunca los he usado para desplazarme por motivos éticos, pero a la vez entiendo que si todo el mundo hiciera como yo esa gente estaría, como otra mucha aquí, en la más absoluta pobreza. 


Si. Se puede ser más pobre que alguien que saca escasamente para un cuenco de arroz diario tirando de un rickshaw por las calles de Calcuta o trabajando en el campo más árido de india, y solo hace falta darse una vuelta por las grandes ciudades para verlo.

Aquí, un rickshaw, hace la diferencia entre el pobre y el trabajador.

La solución no está en salvar a quien ya flota agarrado a un madero, sino en dar más oportunidades a las próximas generaciones para que puedan ir en barco. Y en eso están.

Namasté!

martes, 24 de mayo de 2016

El gimnasio


Dado que ya sabía dónde estaba Hyderabad, la primera información que busqué cuando supe que iba a vivir aquí fue si había 1) Decathlon y 2) tiendas de bicis.

Es una costumbre que cogí en Calcuta cuando las ofertas que hacíamos en otras ciudades parecía que prosperaban e investigaba para saber como se viviría en ellas llegado el caso de tener que mudarme.

Puede que no sea un método muy ortodoxo, pero una ciudad de 20 millones de habitantes donde no hay un Decathlon ni una sola tienda de ciclismo deportivo dice mucho sobre la forma de vida de la sociedad que la habita. Hasta donde sé, es la única ciudad grande de India donde la multinacional, que planea abrir 60 tiendas entre 2014 y 2019, no a puesto el pie. Por algo será.

Según mi teoría, que estoy en tramite de patentar, donde hay Decathlon hay una cultura del ocio deportivo que, a su vez, conlleva otros muchas implicaciones.

Solo por citar como referencia otras dos megaurbes, Delhi, la capital con 24 millones de habitantes, tiene tres tiendas y Bombay, la capital financiera, tiene una. Bangalore (tres Decathlon) es el paraíso indio del ciclista y a parte de Decathlon y tiendas de bicis su ayuntamiento se preocupa de hacer carriles bici en la ciudad.

Vale que están en estado embrionario y que generalmente son tramos sueltos en calles que no sirven para mucho, pero solo el interés ya merece mención y seguro que va a mejor.

Hyderabad, con "solo" 5 millones de habitantes tiene tres Decathlon. Y no solo eso, sino que también tiene un buen puñado de tiendas dedicadas en exclusiva al ciclismo de ocio que, sin entrar a valorar la calidad del material que ofrecen, son la respuesta a una demanda del público.

Dicha demanda se refleja en la existencia de un club ciclista que, sin cobrar nada, intenta coordinar a los interesados de la ciudad para rodar juntos unas cuantas veces por semana con la única condición de llevar casco.

Entre estas quedadas llama la atención lo que llaman "watermelon rides" que hacen una tarde a la semana y que consiste en dar vueltas al lago y, en cada vuelta, comerse una raja de sandia comprada en los puestos permanentes que durante todo el año hay en el paseo del lago. A la cita, a parte del citado casco, agua y parches hay que llevar dinero. El que coma más sandía gana, o pierde, no sé.

Pongo aquí el link porque llama la atención el tiempo que le dedican por pura afición: Hyderabad Biking Club

Solo hay que darse de alta por internet (yo lo hice antes de venir) y puedes comunicarte con ellos para, por ejemplo, confirmar asistencia a cualquiera de las quedadas que hacen varias veces por semana, generalmente para dar vueltas alrededor del lago de la ciudad.

Sin cobrar nada y sin apenas medios, tienen lo que llaman"bike stations" en un par de puntos de la ciudad que son chamizos que les sirven de punto de encuentro y donde te alquilan una bici si la necesitas para salir con ellos.

Prometo que he intentado ir, al menos, a ver lo que se cuece, pero empiezan a las 5:30am y...paso. Pero si que iré a hablar con ellos a la salida de una de sus quedadas vespertinas zampa sandías en cuanto haga menos calor.

El gimnasio (las dos últimas plantas)
Por lo que veo en la web, rara vez se juntan más de tres o cuatro, pero lo siguen manteniendo vivo y tienen más de 7.300 socios, lo que una vez más, incluso aunque como en mi caso no hayan asistido a ninguna reunión (todavía), ya demuestra cierto interés.

Pero mientras llega el invierno y descubro si hay alguna posibilidad de montar en bici en esta ciudad, algo de ejercicio tengo que hacer.

Antes corría de vez en cuando en una cinta que había en el gimnasio de la urbanización, pero ahora vivo en un bloque aislado y no tengo esas instalaciones.

Pese a no haber pisado un gimnasio en mi vida (solo en India y para correr), lo primero que hice el lunes pasado cuando llegué a India fue apuntarme - ¿o alistarme? - en un gimnasio que en proporción calidad/distancia es lo mejor que he encontrado.

En realidad solo visité otro que era mucho más estilo indio, sin ánimo de faltar, así que la decisión fue fácil.

El precio en ambos era similar y ridículamente caro aunque se reducía a bastante (mismo precio que en España...según me han dicho) si pagabas cuatro meses de golpe.


"Bollywood Aerobics"..impagable
Cuelgo la foto de la promoción de verano a la que me he unido y que el señor de la recepción me juraba y perjuraba que acababa el mismo día que visité el gimnasio por primera vez a mediados de abril.

Entré al gimnasio por casualidad ya que estaba buscando una tienda donde recargar el móvil y esto está justo encima, y el señor insistía en que no podía dejar pasar la oportunidad porque era el último día de la promoción a lo que le contesté que seguro que cuando volviera de mi viaje a España él tendría otra promoción para mi.

Me he apuntado a mi vuelta a India (cuatro semanas después) y siguen el mismo señor, el mismo cartel y la misma promoción. Qué cosas.

El Miércoles fue mi primer día. Hice la bolsa con la ilusión del estreno pero la falta de costumbre me hizo olvidar las chanclas para la ducha, aunque curiosamente si eché la toalla, el jabón e incluso el patito de goma. Cosas de la cabeza.

No se me ocurría por nada del mundo ducharme descalzo, así que aproveché el día para entender como funcionaban las cosas y prepararme mejor para la próxima vez.

En el vestuario siempre hay un señor o dos que están ahí para ayudarte a lo que necesites, pero que no dejan de mirar y, francamente, me ponen muy nervioso. Estábamos él y yo solos en el vestuario, separados por un metro. Él de pie y yo sentado en el banco luchando para quitarme la ropa pegada por el sudor del paseo hasta el gimnasio mientras le hacía gestos con la mano diciéndole que estaba todo bien y que me dejara un poquito en paz.

No entendía el lenguaje, pero sabía lo que pasaba, así la situación era bastante ridícula porque hacia que miraba al vacío cuando yo le miraba, pero cuando yo bajaba la cabeza le veía por el rabillo del ojo como volvía a mirarme. Levantaba la vista hacia él, y él cambiaba rápido de nuevo la mirada al infinito del vestuario.

Después de repetirlo varias veces perdió la gracia y decidí ignorarlo.

Debo decir también que después de tres o cuatro días ya también pasa bastante de mí. Se asoma de vez en cuando, pero ya no es lo mismo. Igual debería hablar con él, preguntarle qué ha pasado...

Vamos a jugar. Esto es lo que yo vi en el vestuario:

El juego del vestuario: ¿y tú que harías?


Ummm...cabinas de ducha, toallas con el logo del gimnasio colgadas de las puertas de las duchas y el clásico baúl donde echar toallas mojadas. Un banco para cambiarse, las taquillas, una báscula y un abrillantador de zapatos para demostrar que es un sitio fino. No se ve, pero a mi espalda estaba la zona de lavabos con secador y todo y la de váteres a la que, como no podía ser de otra manera, saqué una foto que he colgado al final de la entrada con un acertijo cómo premio para quien llegue hasta el final de este tocho.

Realmente una pena no llevar las chanclas, porque la sudada aquí está tan garantizada como que ya llego sudando solo del paseo de 20 minutos desde casa.

Tenía que hacer el trayecto de vuelta empapado en el sudor de la ida más el propio acumulado en el gimnasio, pero la verdad es que no me preocupaba porque se trataba de caminar de noche, rechazando ofertas de tuk-tuks que te abordan cada 50 metros echándose encima, entre motos, pitidos, humo, calor y, francamente, los olores así se enmascaran mucho.

A parte de que a medio camino ya no habría diferencia entre si me había duchado o no: estaría igual de sudado.

Aún así, viendo lo visto en el vestuario, fue una mala suerte haberme dejado las chanclas y no, por ejemplo, la toalla.

El viernes volví al gimnasio. Tampoco hay que abusar.

Al hacer la bolsa esta vez me aseguré muy bien de echar las chanclas y sacar la toalla.

Una vez en marcha, todo según lo previsto: sudada para llegar y sudada sobre la cinta, incrementada porque no había luz debido a una tormenta pre-monzon y el gimnasio estaba energizado con un grupo electrógeno que no daba para alimentar al sistema de refrigeración.

Bueno eso creía yo, pero resulta que el aire acondicionado solo se nota a última hora. supongo que porque solo lo encienden cuando hay afluencia de público.

Otra cosa curiosa que me llamo la atención el día que no había luz es que el ascensor estaba conectado al grupo, pero las escaleras estaban sin luz. Por si había alguna duda de que este era un gimnasio con clase, aquí hacer ejercicio fuera de la sala debe ser considerado una ordinariez.

Después de sudar todo lo que se puede sudar me esperaba una merecida ducha. Esta vez tenía todo, ¿o no?. A veeeeer, chanclas, jabón, ropa limpia....si todo.

Dando saltitos de contento me meto en una de las cabinas dejando un reguero de sudor por donde pisaba y disfruto la ducha de agua fría. (no es valentía ni que buscara un shock, es que el agua en los edificios se acumula generalmente en tanques en la cubierta y desde ahí se distribuye, por lo que en verano el concepto agua "fría" es muy relativo)

Al acabar saco la mano y cojo la toalla de la barra. Tiene el logo del gimnasio pero, la verdad, está bastante curtida y con los bordes deshilachados por el roce. Tampoco vamos a ponerle pegas ya que es un detalle que pongan toallas y esos daños supongo que serían la consecuencia de los sucesivos lavados.

Me seco como en casa "tiro-riro-riro" y cuando ya he acabado con ella me acerco a echarla al canasto. Al verlo vacío me extraño un poco y miro a mi amigo de la mirada infinita.

Le hago el gesto internacional de echarla (como si tirase un tiro libre) y me me responde con otro gesto muy sosegado como "dámela que ya me encargo yo, tú no te preocupes de ná rey".

La hago un burruño para que no tenga que tocarla mucho y se la paso.

Se dirige hacía el canasto y me desentiendo, pero veo con sorpresa que se lo pasa de largo, sigue caminando mientras deshace la bola de toalla y termina de doblarla en dos pliegues justo en el momento en que llega a la puerta de la ducha que yo había usado y con un grácil movimiento de brazos, mil veces practicado, deja caer la toalla de nuevo sobre la barra.

Parece que finalmente el roce de la toalla no provenía de los sucesivos lavados.

La escena pasa a cámara lenta ante mis ojos una y otra vez y, por mucho que me haya duchado y frotado desde que llegué a casa corriendo, no he conseguido quitarme el picor del cuerpo.

Momento Paco Martinez Soria: "El gimnasio no es para mi".

Y para acabar, dejo un pensamiento:

La foto anunciada más arriba pertenece a mi colección particular "váteres de de India" (series numeradas disponibles en láminas, serigrafías, vinilos y cartelería gran formato) que con tanto cariño he ido recopilando a lo largo de estos años, pero a parte de eso y de la belleza intrínseca del "bodegón"...¿no hay nada fuera de contexto?

Yo no sé que clase de curry dispensa la máquina de vending del gimnasio pero...¿en serio?..¿una toalla en la puerta del inodoro?.

A mi esto me ha dado mucho que pensar.

Si lo hubiera sabido antes...Esa toalla tiene que estar mucho menos usada que la que yo cogí. ¿o no?

Namasté!