domingo, 12 de enero de 2014

La tienda de los horrores

 
Horror es lo que sentí yo al ver la tienda de Mr. Kumar y el rótulo que luce orgulloso: "Mahendra Kumar, Pistol cover manufacturer" que supongo no hace falta traducir
 
La puesta en escena es la normal de cualquier tienda India, con su vendedor esperando tranquilamente las horas que hagan falta al cliente de turno y sobre todo, no puede faltar, El Taburete, a la espera al incauto que se siente y del que ya os he dicho que lleva veneno y que hay que evitar como el agua de las fuentes
 
Pero, ¿Puede alguien vivir de vender fundas de pistola?
 
Evidentemente parece que en Calcuta si, y eso es poco tranquilizador para el habitante ignorante medio como yo
 
Suponiendo que las pistolas oficiales, es decir, las que son custodiadas por los policías y militares, traerán su correspondiente funda como parte del uniforme, ¿Cuántas pistolas habrá en manos de particulares?
 
Prefiero no pensar. Una pistola siempre es un problema, pero con la idiosincrasia India aún más porque aquí - y me incluyo - tenemos más miedo de la policía que de los ladrones, así que enseguida se junta un grupo para "resolver" un problema que en otro sitio se dejaría a la justicia
 
Me viene ahora a la cabeza un caso que leí en el periódico y que afectaba a algún Español que conocía personalmente a la protagonista
 
Resulta que una noche hace un par de meses, a las 5 de la mañana, dieciocho individuos deciden asaltar una guardería con la intención de ocuparla porque había una disputa sobre la propiedad
 
La directora y un guardia de seguridad, que razonaban de la misma manera que los asaltantes, les estaban esperando dentro y se cargaron a dos a tiros (Video en Inglés aquí)
 
Todo muy normal
 
Los Indios saben que de la policía no pueden esperar nada. En la obra que hicimos en Oddissa nos extorsionaban tres chavales de unos dieciséis años y autóctonos del pueblo
 
Yo sospechaba que algo malo tenían que tener los chavales cuando los trabajadores, que eran sus vecinos y necesitaban el dinero, paraban de trabajar cuando ellos lo ordenaban aún sabiendo que perderían el salario del día
 
Para mi ayudante Indio y los Indios de la parte del Cliente que no entendían muy bien esa sumisión local y trataban de razonar con ellos para poder continuar trabajando, los chavales se ayudaban de una pistola que mostraban de manera muy convincente, dejando las cosas claras para todo el mundo y la obra parada

Aún así el Cliente, que era una muy grande empresa acerera y quien tenía que resolver el problema, nunca se planteó ir a la policía, sino cómo solucionar el asunto de la manera más barata posible
 
Para que entendáis como funciona esto, el de la pistola era el hijo del suministrador de ladrillo de la obra (si, efectivamente era un pueblo muy pequeño). Imaginaros lo absurdo de la situación
 
Cuando el cliente llegó a un acuerdo con ellos y dejaron de dar problemas, los chavales que antes amenazaban pistola en mano y llegaron a golpear a mi ayudante, ahora le visitaban para ver la obra y darse paseos de la mano con él  - aquí eso es normal entre amigos - riendo y bromeando
 
A mi, que aún llevaba solo un par de meses aquí, me ponía negro y decía que no quería verlos dentro la obra después de lo que había pasado, pero mi propio compañero y el cliente me decían que no pasaba nada y que me calmara
 
Como esto es India y aquí el Karma funciona, al final de la obra me dí cuenta de que hacía semanas que no veía al hijo del proveedor visitar alegre la obra de la mano de mi ayudante. Pregunté y me dijeron que estaba en la cárcel por haber matado a uno de un tiro en un pueblo cercano
 
Quizás nos viniera bien un poco de karma en España para no dejar tanto impune
 
Namaste!

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