miércoles, 12 de marzo de 2014

La peluquería



Por motivos ajenos a mi voluntad he tenido que retrasar mi próxima visita a España y pasaré aquí al menos el doble del tiempo que inicialmente preveía
 
Esto, a parte de suponer una dura prueba para mi intendencia calculada al milímetro como en los viajes de la Nasa o el combustible de Ryanair, tiene la consecuencia de que acabaré pareciendo un náufrago
 
He localizado un peluquero que parece de confianza y que además tiene la "oficina" justo en frente de la Escuela a la que voy por las tardes
 
La gran demanda del mercado local ha hecho que se especialice en recortar bigotes - en la foto en plena acción -, pero seguro que poniendo la silla más baja para que no note el cambio también puede hacer un gran trabajo con la cabellera
 
Ventaja añadida es que no tienes que aguantar conversaciones forzadas gracias a la diferencia de idioma
 
Por decir algo en contra, no encontrarás el último Interview para amenizar la espera, aunque siempre puedes leer la publicidad del poste o irte a tomar un té a algún puesto cercano donde te recibirán con los brazos abiertos
 
La iluminación intimista del local hace que normalmente atienda solo de día, aunque como se ve, para clientes importantes puede abrir fuera de horario si ellos aceptan el riego de cortar de oídas
 
¡Ah!, y tiene parking para clientes (vigilado)
 
 Como yo no soy un cliente importante ni acepto el riesgo he buscado más alternativas
 
Hay una esquina no lejos de mi oficina en la que se concentran sin motivo aparente tres o cuatro barberos
 
El afeitado es callejero, pero tradicional: a navaja
 
Da gusto ver como le sujeta (¿o sostiene?) la cabeza mientras le arrima la navaja curtida en mil barbas
 
Hace tiempo me comentaba un compañero Indio en nuestro exilio en un proyecto que él se afeitaba fuera de casa
 
Claro, yo no entendía cómo, voluntariamente, una cosa tan rutinaria se podía convertir en algo muy incómodo al forzarse a hacerlo fuera de casa
 
Pero me explicó que se afeitaba una vez a la semana, un día fijo, con lo que comprendí que en realidad era como una especie de ritual para él
 
 
 
 
Pero no todos los indios se afeitan en la calle. La variedad social es enorme y cada nivel tiene sus cosas
 
Por ejemplo, cuando veo a alguien subido a un Rick Shaw, esos carros tirados por personas que no tienen ninguna otra posesión, me parece identificar siempre una clase social en particular
 
Jamás he montado en un Rick Shaw ni tengo intención, pero no seré yo quien critique la forma en que se relacionan entre ellos
 
Enseguida aprendí que era mejor ignorarles y dejarles que se apañasen entre ellos, aunque reconozco que al principio me resultaba muy difícil
 
Llevando tan solo dos meses en India me asignaron un nuevo proyecto en el que me esperaban quien sería mi jefe indirecto y quien sería mi ayudante (que si dependía de él), ambos indios, jóvenes e ingenieros
 
Desde que llegué, el jefe trataba al ayudante de mala manera, con malas respuestas ante preguntas profesionales, gritos y menosprecios. Falto de costumbre me sentía mal por el chaval y me puse de parte del que sería mi ayudante intentando apoyarle en lo que podía...hasta que vi que él, que bajaba la cabeza y la voz delante del otro, trataba igual o incluso peor a quien tenía por debajo
 
Se puede llamar jerarquía, casta, o de otra manera, pero esto se aprecia en todas y cada una de las interacciones que tienen y solo cuando ambas partes se consideran en el mismo nivel la relación es equitativa
 
En cualquier otro caso, uno habla y otro calla sin hacer amago de replicar ni cuestionar, lo que a mi entender ayuda mucho a mantener la paz social en un país con tantas desigualdades
 
Namaste!!
 
 

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