jueves, 6 de marzo de 2014

Fumadores pasivos

Cuando escribí sobre el estanco y su producto estrella, el Pan, mencioné que una de las consecuencias del consumo del mejunje era tener la ciudad regada de escupitajos rojos, tanto dentro como fuera de los edificios
 
De esta manera todo paseante puede disfrutar de esta suerte de arte rupestre pulmonar y sufrir las consecuencias del tabaquismo aún sin haber fumado, convirtiéndose por tanto a la fuerza en fumador pasivo por observación
 
Pero claro, esto hay que verlo para poder valorarlo en su justa medida, así que ya que he puesto fotos de váteres, ¿por qué no colgar alguna de escupitajos?
 
Esperando al ascensor
En el rellano de la escalera
No, a mi tampoco se me ocurre ningún inconveniente, así que aquí las dejo
 
Cuando escribí la otra entrada lamentablemente no encontré en mi archivo escatológico ninguna foto que pudiera mostrar la situación
 
Aunque aún más lamentable es lo fácil que resulta conseguir fotos de esto
 
En la primera salida que hice para visitar un edificio de oficinas solo tuve que acordarme de coger la cámara para conseguir muchas más imágenes de las que necesitaba o quería

Tiro al cable
Esto ocurre principalmente en edificios donde entra y sale continuamente gente de la calle, como por ejemplo bancos - aquí la oficina del banco puede estar en una cuarta planta -, mensajerías o similares, y no es normal encontrarlo en edificios de vecinos o de empresas privadas, lo cual da lugar a la reflexión sobre la conciencia cívica de quien escupe y podría abrir el debate de si se le puede llamar guarro o no, siempre desde el máximo respeto a la identidad cultural de cada cual y eso, por supuesto

Por alguna razón que desconozco las esquinas centralizan la mayor concentración de esputos, aunque en realidad con el tiempo todas las superficies verticales se ven salpicadas de esta especie de gotelé rojo que también tiñe los dientes de los fumadores de una manera indeleble y, para mi gusto, desagradable

Algo me dice que no debería, pero preguntaré por qué la manía de las esquinas
 
Mi teoría es que siempre es más entretenido apuntar a algo, pero puede que haya otra razón mucho más profunda que se me escape
 

Contra esto, los propietarios de los edificios suelen colgar carteles de "no escupir" o alguno que requeriría más reflexión del tipo "no escupir aquí" que parece que invita a escupir en casa del vecino
 
Para bien o para mal esto forma parte de la imagen de los edificios y, por tanto, es un granito más en la visión global de dejadez que el visitante obtiene cuando se mueve por la ciudad y que da una sensación generalizada que vosotros mismos podéis imaginar
 
Namaste!
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario