lunes, 19 de marzo de 2018

Casi total seguridad

Muchos aeropuertos, incluido el de Hyderabad, tienen un control de seguridad después de recoger la maleta facturada y cuando ya estás a punto de salir a la calle con el objeto de cazar a los que tienen algo que declarar e intentan escaquearse sin hacerlo.

Lo que hace diferente al aeropuerto de Hyderabad es que además de ese control cuya finalidad está clara, tiene otro control de seguridad unos metros antes, justo antes de acceder a la zona de recogida de maletas por la que hay que pasar hayas facturado maleta o no.

¿Pero para qué lo hacen cuando te acabas de bajar del avión y lo único que llevas contigo es una maleta de mano que ha pasado mil controles anteriormente y cinco horas en un avión?.

No lo sé.

Nunca lo he entendido y no me lo he tomado en serio. Nunca me han parado aunque el cinturón o el móvil en el bolsillo hicieran saltar el detector de metales, no he sacado el ordenador de la bolsa ni he visto en estos años que pidieran a nadie que abriera su equipaje de mano para comprobar algún objeto.


A primera vista aparenta seriedad: Tiene dos cintas con escáneres, sus arcos detectores de metales con luces verdes-rojas, y su personal gritando continuamente "saquen los ordenadores fuera de las maletas. Pongan los móviles, relojes y cinturones en la bandeja...usted, ¡descálcese!". Y por supuesto una cola india perenne y perfectamente amontonada ansiosa de ser los primeros en recoger las maletas y salir a respirar el aire limpio de vuelta al hogar.


Inciso aquí: "Hyderabad limpia y verde" es el lema de la ciudad, aunque la calidad del aire hoy era calificada oficialmente como dañina acompañada por un aclaratorio muñequito con mascarilla, lo que ya es mucho calificar cuando el aire normal de por si huele "raro".

Volviendo al control, es exactamente lo mismo que se hace en todos los aeropuertos antes de pasar a las zonas de embarque para subirte al avión y donde el personal de seguridad detecta y decomisa tijeras de uñas, frascos de liquido mayores de lo permitido, mecheros, desodorantes, y demás armas y en el que te hacen quitarte hasta los empastes hasta que el detector de metales deja de pitar.

¿Exactamente lo mismo?. NO. En los detalles está el matiz y hoy han llegado a un punto de dejadez que me ha llamado tanto la atención como para sacarle una foto y escribir esta entrada.

Esta es la foto sacada una vez he pasado el exigente control de seguridad de salida a India:




Lo primero que llama la atención es son unos paisanos quienes manejan los escáneres y gritan las ordenes para que la gente deshaga su maleta en la cinta por enésima vez.

En India la seguridad de los aeropuertos se le confía al ejercito y en los controles de acceso a los embarques son militares armados quienes inspeccionan las maletas, gestionan las colas y te pasan el detector de metales.

Aquí hoy era la señora del sari rosa que está sentada al fondo a la derecha de la imagen y un chaval en el otro escaner, al que no se ve bien en la foto, quienes manejaban el cotarro y voceaban instrucciones a los viajeros.

La gente se lo toma en serio y deshace la maleta, se quita el reloj (a la izquierda recolocándoselo) se vacía los bolsillos (centro con la cajita con las pertenencias), camina enseñando la rabadilla porque sin cinturón el pantalón se le cae (derecha poniéndose el cinturón) y, algunos, hasta se descalzan para pasar por el arco detector de metales...

...Y es ahí cuando te das cuenta de que hoy han ido un paso más allá en su desidia cuando ni siquiera se han molestado en poner a quien tiene que estar de cara al pasajero que atraviesa el arco y decide si puedes pasar o no, así que todo el mundo pasaba a la primera un poco extrañados por lo absurdo de la situación aunque el detector fuera un pitido continuo.

Es la eterna sensación de que parece que si...pero al final no.

Namasté!

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